La ciudad del golfo se prepara para una edición inédita de su evento más emblemático de Semana Santa
Por razones operativas vinculadas a la actividad portuaria, la ceremonia subacuática abandonará su tradicional Viernes Santo y modificará su recorrido habitual para concentrar toda la mística en un solo punto estratégico.
Un cambio de calendario por la llegada de cruceros
El tradicional Vía Crucis Submarino de Puerto Madryn presentará este año un giro logístico importante. Según confirmó Pinino Orri, referente de la organización, la celebración se trasladará al sábado, rompiendo con la histórica agenda del viernes. Esta decisión responde estrictamente a los protocolos de seguridad y certificaciones internacionales del muelle Luis Piedra Buena.
Debido a la coincidencia con el arribo de cruceros, las normativas vigentes impiden realizar actividades ajenas a la operatoria naval en los días de muelle ocupado. «No puede haber ninguna actividad más que la específica de atención a los buques», explicó Orri, lo que obligó a los organizadores a reprogramar el encuentro para garantizar la seguridad de los asistentes y la eficiencia del puerto.
Nuevo formato: todo se concentra en el muelle
Además del cambio de fecha, la estructura del evento será distinta a la de años anteriores. En esta oportunidad, se ha decidido prescindir del recorrido terrestre previo por las calles de la ciudad. Toda la liturgia y el despliegue visual se nuclearán directamente en el entorno del muelle Piedra Buena.
Esta nueva dinámica busca recuperar formatos de ediciones pasadas, permitiendo que el público se concentre en un solo sector para seguir de cerca tanto las estaciones en superficie como las submarinas. La intención es potenciar la experiencia visual y auditiva, aprovechando la infraestructura portuaria como un anfiteatro natural hacia el mar.
La mística bajo el agua se mantiene intacta
Pese a las modificaciones logísticas, el corazón del evento sigue siendo el tramo subacuático. Buzos profesionales, nadadores y kayakistas escoltarán la cruz iluminada en las profundidades del Golfo Nuevo, una característica que le ha dado fama mundial a esta ceremonia.
Aunque el horario definitivo depende de la coordinación municipal, la organización planea que el momento cúlmine ocurra al anochecer. «La parte subacuática le da ese plus que genera interés en todas las personas», destacó Orri, subrayando que la oscuridad permitirá que las luces de las estaciones submarinas creen un efecto visual impactante para los fieles y turistas que se acerquen a la costa.
Coordinación multisectorial
La realización de esta edición especial requiere un trabajo conjunto entre la Municipalidad de Puerto Madryn, la Administración Portuaria, Prefectura Naval Argentina y la Iglesia local. Actualmente, los equipos técnicos ajustan los últimos detalles de seguridad y cobertura audiovisual para asegurar que, aun con los cambios, el Vía Crucis Submarino siga siendo el hito fundamental de la Semana Santa en la Patagonia.




