La región atraviesa horas de máxima tensión tras la confirmación del gobierno cubano sobre la activación de planes de defensa nacional
La medida surge como respuesta directa a la muerte de 32 soldados de la isla en territorio venezolano y a las recientes advertencias de la administración de Donald Trump.
Escalada bélica y doctrina de resistencia
El presidente Miguel Díaz-Canel oficializó la aprobación de medidas para declarar el Estado de Guerra, una decisión que pone a la isla en pie de alerta máxima. Esta determinación se sustenta en una doctrina militar de los años 80, diseñada originalmente bajo el liderazgo de Fidel Castro, que prevé la movilización total de la población y el fortalecimiento de la estructura defensiva ante cualquier intento de agresión externa.
En este contexto, se han intensificado los ejercicios militares en todo el país. Según reportes oficiales, las maniobras incluyeron simulacros de emboscadas, colocación de minas y tácticas de defensa territorial en el marco del denominado «Día de la Defensa».
El factor Venezuela y la tensión con Washington
El detonante de esta crisis fue el bombardeo en Caracas, cuyo objetivo era la captura de Nicolás Maduro. Este operativo resultó en el fallecimiento de 32 uniformados cubanos, cuyos restos fueron recibidos con honores por Díaz-Canel esta semana.
A raíz de estos hechos, el presidente estadounidense Donald Trump afirmó que el gobierno cubano está «a punto de caer» y amenazó con cortar el flujo de petróleo y divisas provenientes de Venezuela. Según informó el medio Ámbito, la respuesta de Díaz-Canel no se hizo esperar, asegurando vía redes sociales que «Cuba no agrede, es agredida» y que la nación está dispuesta a defender su soberanía «hasta la última gota de sangre».
De la Doctrina Monroe a la «Doctrina Donroe»
El escenario actual parece estar regido por una nueva interpretación de la política exterior estadounidense. Mientras la histórica Doctrina Monroe de 1823 rezaba «América para los americanos» para frenar el avance europeo, la gestión de Trump ha dado paso a lo que analistas llaman la «Doctrina Donroe».
Este concepto sugiere un derecho de intervención directa para asegurar recursos estratégicos y el orden regional bajo los intereses exclusivos de Washington. Figuras regionales como el líder del PT, Lula da Silva, han advertido que estas acciones unilaterales solo logran desorganizar el comercio global y aumentar el flujo de refugiados, debilitando el rol de las instituciones multilaterales en un mundo ya convulsionado por conflictos diplomáticos.




