El gendarme Nahuel Gallo estuvo junto a la ministra Alejandra Monteoliva y el canciller Pablo Quirno durante la conferencia en el Edificio Centinela.
En una jornada cargada de emotividad y tensión, el gendarme argentino Nahuel Gallo brindó este miércoles su primera declaración pública tras permanecer 448 días detenido ilegalmente en Venezuela. El Edificio Centinela, en el barrio de Retiro, fue el escenario donde el efectivo, que estuvo confinado por orden del régimen de Nicolás Maduro, relató brevemente el calvario vivido en la prisión de El Rodeo I. Acompañado por altas autoridades nacionales, Gallo rompió el silencio para exigir que no se olvide la situación de otros detenidos extranjeros que aún permanecen en territorio venezolano.
Visiblemente conmovido y quebrado por momentos, el gendarme pidió respeto y tiempo para poder procesar la información antes de profundizar en los detalles de su cautiverio. Según Infobae, el efectivo manifestó que todavía no se siente preparado para narrar las «atrocidades» y los métodos de tortura de los que fue testigo y víctima durante sus casi 15 meses de reclusión. Escoltado por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y el canciller, Pablo Quirno, Gallo enfatizó que su mente sigue conectada con los 24 extranjeros de diversas nacionalidades que aún esperan su libertad en el mencionado centro penitenciario.
El refugio en la identidad y el apoyo institucional
Durante los siete minutos que duró su intervención, Nahuel Gallo compartió detalles simbólicos de su resistencia en El Rodeo I. Relató cómo, en medio del aislamiento, utilizaba los jabones de colores celeste y blanco que le proveían para la higiene personal, derritiéndolos para formar la bandera argentina en su celda. «Era lo único que me hacía sentir que estaba en mi casa», narró con orgullo, mencionando que, pese a que los guardias dañaban sus creaciones, él volvía a realizarlas una y otra vez para reafirmar su identidad nacional.
Por su parte, la ministra Monteoliva, quien sostuvo la mano del gendarme en señal de apoyo durante la conferencia, celebró su retorno y destacó la resiliencia del efectivo. En la misma línea, el Comandante General Claudio Brilloni, jefe de la Gendarmería Nacional, garantizó que la condición de personal en actividad de Gallo permanece intacta según el estatuto 88/26. Brilloni informó que el gendarme goza de buena salud general, aunque continúa bajo acompañamiento psicológico y este jueves se someterá a exámenes médicos complementarios, como una ergometría de esfuerzo.
Gestiones diplomáticas y el reclamo por los que quedan
El canciller Pablo Quirno aprovechó el encuentro para agradecer el apoyo de países aliados como Israel, Estados Unidos e Italia, además de la labor del Foro Penal en las gestiones diplomáticas. Quirno fue enfático al señalar que el Estado argentino redoblará los esfuerzos para lograr la liberación de Germán Giuliani, otro compatriota que aún permanece privado de su libertad en Venezuela. Esta preocupación fue compartida por Gallo, quien cerró su declaración agradeciendo a toda la Nación Argentina por no haberlo abandonado.
Actualmente, el gendarme permanece en el Edificio Centinela junto a su esposa, María Alexandra Gómez, y su hijo Víctor, a quien definió como su principal motor para mantenerse fuerte durante el encierro. Aunque Gallo ya se encuentra en suelo argentino, su pedido final fue un llamado a la conciencia internacional sobre la crisis humanitaria y política en Venezuela, insistiendo en que su libertad no será completa mientras sus compañeros de pabellón sigan tras las rejas en condiciones inhumanas.




