En un contexto de relativa calma cambiaria tras los recientes ruidos en los mercados internacionales, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) logró sostener su tendencia positiva
Este miércoles, la autoridad monetaria concretó la compra de u$s 40 millones, consolidando un proceso de recomposición de reservas que ya supera los u$s 2.839 millones en lo que va del año.
Racha compradora y estabilidad frente al conflicto externo
A pesar de la volatilidad global generada por la tensión bélica en Medio Oriente, el mercado local ha mostrado signos de resiliencia. Con la intervención de hoy, el BCRA ya suma u$s 127 millones en los pocos días que transcurren de marzo, mientras que las reservas brutas experimentaron un ascenso de u$s 73 millones.
Según consignó el medio C5N, el ministro de Economía, Luis Caputo, destacó recientemente que tener una «macroeconomía ordenada» funciona como el principal escudo ante las turbulencias externas. El funcionario subrayó la importancia de la alianza estratégica con Estados Unidos e Israel en este nuevo mapa geopolítico, asegurando que la estabilidad del dólar oficial —en torno a los $1.400— es un reflejo de la confianza en el rumbo económico actual.
El Banco Nación busca captar los dólares «bajo el colchón»
De forma paralela a la acumulación de divisas por parte del Central, el Banco Nación ha iniciado una fuerte campaña para atraer al sistema financiero los dólares de los ahorristas. Bajo el lema «¡Traé tus dólares y hacelos valer!», la entidad presidida por Darío Wasserman busca incentivar el depósito de moneda extranjera física.
Esta iniciativa se apoya en la denominada Ley de Inocencia Fiscal, que fomenta el uso de dólares no declarados para dinamizar la economía. A través de piezas publicitarias que apelan al humor y a la seguridad, el banco estatal intenta convencer a quienes aún mantienen sus ahorros fuera del sistema bancario, prometiendo resguardo y utilidad para ese capital ocioso.
Perspectivas para el cierre del trimestre
Con un BCRA activo en el mercado de cambios y una estrategia oficial orientada a la absorción de divisas, el Gobierno espera cerrar el primer trimestre de 2026 con un balance robusto. El desafío será mantener este ritmo de compras mientras se gestionan los vencimientos externos y se monitorea el impacto de la situación internacional en los precios de las materias primas, vitales para el ingreso de dólares genuinos.




