La empresa estatal Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NASA), operadora de las centrales Atucha I, II y Embalse, se encuentra en el ojo de una nueva tormenta tras una grave denuncia de corrupción.
La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) acusó formalmente a la gestión del presidente Demián Reidel de adquirir un sistema de gestión administrativo por 7 millones de dólares, cuando su valor de mercado rondaría los 600 mil dólares, lo que implica un sobreprecio superior al 1000%. Según Noticias Argentinas.
La denuncia, que fue notificada formalmente al presidente de la compañía, solicita la cancelación inmediata de la compra del software SAP S/4HANA y exige una auditoría exhaustiva para investigar el hecho, según informó Canal Abierto y otros medios nacionales que dieron cobertura al escándalo . Este caso se suma a una denuncia previa por un presunto sobreprecio del 140% en la contratación de un servicio de limpieza, generando una crisis interna que ya derivó en la remoción de dos gerentes clave .
Una licitación bajo la lupa: de 600 mil a 7 millones de dólares
El corazón de la nueva denuncia radica en una contratación de tecnología de la información (IT) para una migración del sistema empresarial. Según ATE, el proyecto, que inicialmente tenía un presupuesto de 600.000 dólares, escaló de forma inexplicable hasta los 7 millones de dólares, absorbiendo prácticamente el presupuesto anual completo del área de IT y forzando reasignaciones de fondos .
El gremio, en su presentación, reclama explicaciones formales y documentadas sobre «el alcance real, aprobaciones, modalidad de selección, comparativas, hitos, entregables, órdenes de cambio y recepción» del contrato . Rodolfo Aguiar, Secretario General de ATE Nacional, calificó el hecho como «un acto de corrupción mayúsculo» y no descartó que estas maniobras tengan un doble objetivo: la apropiación de recursos públicos y el desfinanciamiento de la empresa como paso previo a su privatización .
Interna y sanciones: dos gerentes apartados tras otra denuncia por limpieza
El clima en Nucleoeléctrica es de máxima tensión. Esta nueva acusación se produce en medio de las repercusiones de una denuncia anterior, presentada en enero por el gerente de planta de Atucha I y II, Juan Pablo Nolasco Sáenz. En ella, se detallaban presuntas irregularidades en una licitación del servicio de limpieza que habría estado dirigida a favorecer a la empresa LX Argentina, con un costo 140% mayor al valor histórico que pagaba la empresa estatal .
La presión por estos hechos fue tal que, en una votación dividida del directorio donde el propio Reidel votó en contra, se decidió apartar de sus funciones al Gerente General, Marcelo Famá, y al Gerente de Coordinación Administrativa, Hernán Pantuso, ambos designados por el presidente de la empresa . Testigos del tenso encuentro relataron que Reidel reaccionó con furia ante la decisión, protagonizando un escándalo que incluyó gritos, patadas a la pared y la salida intempestiva de la sala .
El escándalo de los sobreprecios en Nucleoeléctrica no solo expone graves presuntas irregularidades en la gestión de una empresa estratégica para el país, que aporta más del 7% de la electricidad nacional, sino que también deja al descubierto profundas grietas internas en el gobierno. La cercanía de Reidel con el presidente Javier Milei pone aún más foco sobre la capacidad de control del Estado sobre sus propias empresas en un momento clave . La sociedad espera que las auditorías exigidas arrojen luz sobre estos contratos y que se establezcan responsabilidades con la celeridad que el caso amerita.




