La divisa estadounidense se debilitó frente a las principales monedas, mientras el oro y la plata se consolidan como refugio ante la incertidumbre global
El dólar estadounidense profundizó su debilidad a nivel global y cayó a su nivel más bajo en más de cuatro meses, en un escenario marcado por la volatilidad financiera y una fuerte suba de los metales preciosos. Mientras los inversores buscan refugio, el oro volvió a romper récords históricos y se consolida como uno de los activos más demandados del momento.
El dólar pierde fuerza frente a las principales monedas
El índice del dólar cerró por debajo de las 97 unidades, ubicándose en torno a 96,87 puntos, su nivel más bajo desde septiembre de 2025. La divisa estadounidense se debilitó frente a casi todas las monedas relevantes del mundo, en una jornada signada por movimientos defensivos en los mercados internacionales.
Según información publicada por Ámbito, parte de la presión sobre el dólar se explica por el fortalecimiento del yen japonés, impulsado por expectativas de una posible intervención coordinada entre Japón y Estados Unidos para estabilizar la moneda nipona. Este factor se sumó a un contexto global de incertidumbre económica y política.
Expectativa por la decisión de la Reserva Federal
La atención de los mercados está puesta ahora en la próxima decisión de política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos. Si bien el organismo viene de aplicar recortes en la tasa de interés, la mayoría de los analistas estima que en esta oportunidad mantendrá el nivel actual, dado que la inflación continúa por encima del objetivo del 2%.
Más allá de la decisión puntual, los inversores seguirán de cerca las declaraciones del presidente de la Fed, Jerome Powell, ya que podrían anticipar el rumbo de la política monetaria en 2026 y marcar el pulso de los mercados de acciones y bonos. En paralelo, el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años retrocedió al 4,21%, reflejando una mayor demanda por activos de renta fija.
El oro supera los u$s5.100 y se afianza como refugio
En este escenario, el oro extendió su rally y superó los u$s5.100 por onza, impulsado por la búsqueda de cobertura frente a la volatilidad financiera y los riesgos geopolíticos. El metal acumuló una suba del 64% en 2025, su mejor desempeño anual desde 1979, sostenido por compras de bancos centrales y flujos hacia fondos ETF.
De acuerdo con analistas citados por ámbito, la incertidumbre política en Estados Unidos y las tensiones comerciales internacionales siguen siendo un motor clave de la demanda defensiva. Incluso, algunas proyecciones ubican al oro cerca de los u$s6.000 por onza en los próximos meses.
El movimiento alcista también se replicó en otros metales: la plata alcanzó un nuevo récord al superar los u$s112, el platino avanzó con fuerza y el paladio marcó su nivel más alto desde 2022.
La combinación de un dólar debilitado, tensiones geopolíticas y expectativas sobre la política monetaria refuerza un escenario de cautela en los mercados globales. En ese contexto, los activos refugio vuelven a ganar protagonismo, mientras los inversores siguen atentos a las próximas señales de la Reserva Federal.




