Desastre en Cholila: el fuego arrasa con el sustento de familias rurales.
La catástrofe ígnea que se desplaza desde el Parque Nacional Los Alerces ha dejado de ser únicamente una crisis ambiental para transformarse en una tragedia social y económica para los pobladores de la zona.
Mientras las hectáreas de bosque nativo desaparecen bajo las llamas, las familias que habitan históricamente la ruralidad de Cholila asisten con impotencia a la destrucción de su único medio de vida. El avance del frente no distingue perímetros y ha comenzado a devorar los campos de pastoreo, dejando un rastro de cenizas allí donde antes prosperaba la actividad ganadera.
Pérdidas totales en campos de veranada y muerte de ganado
El impacto en la zona productiva es devastador y ha golpeado el corazón de la economía de subsistencia regional. Según Crónica, el incendio ya destruyó por completo los terrenos de veranada de al menos cuatro familias, provocando además la muerte de numerosos animales que no pudieron escapar del avance veloz de las llamas.
Valentina Villagrán, pobladora damnificada, relató que, aunque la vivienda de su familia logró salvarse milagrosamente, el campo productivo fue consumido íntegramente por el fuego, eliminando cualquier posibilidad de sostener el ganado a corto plazo.
El drama de los pobladores históricos ante el fuego
La angustia se profundiza al observar el impacto en los vecinos de mayor edad, quienes han dedicado más de seis décadas a proteger y trabajar estas tierras. Se trata de hombres y mujeres de campo que ven cómo el esfuerzo de toda una vida se desvanece en cuestión de horas.
«Es una lástima ver a mi abuelo y a los vecinos afectados; son personas que hace más de 60 años están ahí cuidando su hogar y su ganado», detalló Villagrán, subrayando que la pérdida de la infraestructura productiva deja a estos pioneros en una situación de extrema vulnerabilidad y desamparo.
Un llamado urgente a la visibilización y asistencia
Ante un incendio que continúa fuera de control, los damnificados exigen que la magnitud del daño rural sea reconocida por las autoridades y la sociedad. La pérdida de los puestos de campo y las zonas de pastoreo representa la desaparición del sustento para las próximas temporadas, lo que obliga a plantear esquemas de ayuda urgente para la reconstrucción de alambrados y la reposición de forraje.
La comunidad de Cholila se mantiene en alerta, pidiendo que no se olvide el drama humano que subyace detrás de las impactantes imágenes de las columnas de humo que cubren la cordillera.




