Esquel bajo el humo: consejos de salud por el incendio en Los Alerces.
La ciudad de Esquel despertó este martes 27 de enero sumergida en una densa atmósfera gris. El avance del fuego en el Parque Nacional Los Alerces no solo consume hectáreas de bosque nativo, sino que ha comenzado a pasar factura a la calidad del aire en los centros urbanos cercanos.
La presencia de partículas en suspensión y el intenso olor a quemado se han vuelto una constante en todos los barrios, generando preocupación por las posibles consecuencias sanitarias que este fenómeno puede acarrear a corto y largo plazo en la población local.
Impacto del aire contaminado en la salud respiratoria
La visibilidad reducida y la irritación de las vías aéreas han sido las principales quejas de los vecinos durante la mañana. Según Canal 4 Esquel, el humo ha logrado filtrarse incluso en espacios cerrados, provocando ardor en los ojos y molestias en la garganta a una gran cantidad de ciudadanos.
Los especialistas advierten que el humo de incendios forestales es una mezcla compleja de gases y partículas finas que tienen la capacidad de alojarse en lo más profundo de los pulmones, lo que podría derivar en cuadros inflamatorios si no se toman los recaudos necesarios de forma inmediata.
Recomendaciones de la Asociación de Alergia e Inmunología
Ante la gravedad del cuadro ambiental, la Asociación de Alergia, Asma e Inmunología Buenos Aires (AAIBA), bajo la presidencia del Dr. Carlos Daniel De Luca —profesional con raíces en Esquel—, emitió un comunicado con pautas estrictas de cuidado. Se aconseja reducir al mínimo la exposición al aire libre y mantener las viviendas herméticamente cerradas.
Es vital evitar el ejercicio físico mientras persista la bruma y mantener una hidratación constante. Para la limpieza del hogar, se sugiere utilizar trapos húmedos para atrapar las cenizas, evitando barrer en seco, lo cual solo logra recircular las partículas nocivas en el ambiente.
Grupos vulnerables y señales de alerta médica
Existen sectores de la población que deben extremar las precauciones, tales como niños, adultos mayores, embarazadas y pacientes con enfermedades crónicas como EPOC o asma. En caso de tener que salir a la vía pública por fuerza mayor, se recomienda el uso de barbijos de alta eficiencia (N95 o P100).
Los médicos subrayan que se debe buscar asistencia profesional de inmediato si se experimenta dolor torácico, dificultad severa para respirar o un cansancio inusual, ya que el humo puede agravar silenciosamente patologías cardiovasculares o respiratorias preexistentes.




