Frank Maucett y su equipo de voluntarios operan motobombas en línea para enfriar los focos altos en la zona de Rivadavia, Cholila.
En medio de una de las crisis ígneas más severas que ha golpeado a la Comarca Andina, la figura de los voluntarios se ha vuelto el último bastión de resistencia para los pobladores. Frank Maucett, un vecino de Cholila que decidió no quedarse de brazos cruzados, se ha transformado en un referente del combate civil. Con recursos propios y un compromiso inquebrantable, lidera un equipo que trabaja a contrarreloj para frenar el avance de las llamas sobre sectores estratégicos, demostrando que la organización comunitaria es vital cuando el fuego amenaza la historia y el sustento de las familias rurales.
Tecnología y esfuerzo propio en la línea de fuego
La logística de Maucett no es producto del azar, sino de la inversión y la solidaridad. Tras equipar su camioneta particular con un kit de ataque rápido, el voluntario ha logrado potenciar su capacidad operativa gracias a la llegada de una nueva motobomba proveniente de El Bolsón. Durante las últimas 48 horas, su equipo concentró los esfuerzos en el complejo cañadón de la zona de los corrales, en Rivadavia. Allí, debieron desplegar más de 140 metros de mangas con motobombas conectadas en línea para alcanzar y enfriar los focos situados en las zonas más elevadas del cerro.
El estado de las veranadas y el cambio de dirección
El trabajo ha sido extenuante, extendiéndose hasta altas horas de la madrugada en las veranadas de Robert y Riquelme. Durante una breve entrevista para Cholila Online, el brigadista voluntario confirmó que el sector del cañadón ha quedado en condiciones óptimas tras el enfriamiento, eliminando puntos calientes que podrían haber reavivado el siniestro. Sin embargo, la calma es parcial; actualmente el incendio ha tomado un desplazamiento en diagonal hacia el sureste, alejándose momentáneamente del casco urbano de Cholila para avanzar en dirección a la ciudad de Esquel, lo que obliga a reconfigurar la estrategia de defensa.
Pedido de voluntarios para defender el sector de Guzmán
El próximo desafío para el equipo de Maucett se sitúa en el sector de Guzmán, pasando el campo de Sigman. La estrategia consiste en realizar una limpieza profunda del terreno y enfriar la vegetación antes de que las ráfagas de viento, previstas para mañana, empujen el frente hacia esa zona vulnerable. Ante la magnitud de la tarea y el agotamiento físico de los pocos que hoy están en la línea, Frank Maucett realizó un llamado urgente a la comunidad para sumar manos voluntarias. El tiempo apremia y cada persona que pueda colaborar en el tendido de mangas o limpieza de brechas es fundamental para evitar que el fuego siga ganando terreno.




