Alerta en Los Alerces: cinco focos activos y amenaza de tormentas.
La batalla contra el fuego en el Parque Nacional Los Alerces no da tregua. En una jornada marcada por la inestabilidad climática, los equipos de emergencia mantienen un combate sostenido en cinco sectores estratégicos de las zonas Norte y Centro del área protegida. El despliegue, que ya es considerado uno de los operativos más complejos de las últimas décadas, enfrenta hoy un doble desafío: las ráfagas de viento vespertinas y la posibilidad de tormentas eléctricas que, lejos de traer alivio, podrían complicar las tareas de control debido a la caída de rayos en zonas de difícil acceso.
Monitoreo satelital y despliegue de brigadistas
Actualmente, el operativo cuenta con la movilización de 264 personas bajo una estrategia articulada entre la Administración de Parques Nacionales (APN), la Agencia Federal de Emergencias (AFE) y el Gobierno de Chubut. Según Canal 12 Web, las imágenes captadas por el satélite Sentinel-2A muestran con crudeza la magnitud del desastre, con densas columnas de humo desplazándose sobre los valles y lagos. El apoyo aéreo es fundamental en esta etapa, contando con 6 helicópteros, 4 aviones hidrantes y un observador que coordina los lanzamientos sobre los puntos más calientes del perímetro.
Riesgo meteorológico y avance del fuego
El pronóstico para las próximas horas mantiene en vilo a los brigadistas. Se espera que los vientos del oeste, que por la mañana se mantienen calmos, se incrementen significativamente por la tarde, alcanzando ráfagas de hasta 20 km/h. Esta dinámica, sumada a las brisas de montaña, suele actuar como un soplete sobre la vegetación seca. Expertos en monitoreo europeo han señalado que Chubut atraviesa niveles récord de emisiones de gases y humo, producto de la sequía más severa registrada en años, lo que posiciona a este evento como uno de los más intensos de los últimos veinte años.
Inestabilidad y peligro por actividad eléctrica
El cierre de la jornada del viernes presenta un escenario de alta incertidumbre. La probabilidad de tormentas aisladas genera una preocupación adicional: aunque podrían registrarse lluvias puntuales, el riesgo de ráfagas asociadas y actividad eléctrica es elevado. La caída de rayos en áreas de bosque denso y degradado es el principal factor de riesgo para la aparición de nuevos focos secundarios, lo que obligaría a redistribuir los recursos humanos que hoy están concentrados en las líneas de defensa principales para proteger las estructuras y la biodiversidad del parque.




