La dirigente opositora venezolana María Corina Machado volvió a exigir una “transición real” en Venezuela tras reunirse en Washington con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio
La líder aseguró que el proceso debe garantizar justicia y reconstrucción institucional, sin mantener sectores del actual régimen en el poder, según DW.
Un encuentro clave en Washington
Machado calificó como “horas y días decisivos” el momento político que atraviesa Venezuela. Tras su reunión con Rubio, afirmó que cuenta con el respaldo del jefe de la diplomacia estadounidense, a quien definió como una figura con profundo conocimiento del hemisferio.
La dirigente insistió en que su movimiento trabaja para facilitar una transición auténtica, diferenciándola de procesos donde “las mafias permanecen en el poder”, en referencia a experiencias internacionales.
Condiciones para una transición democrática
Machado sostuvo que su objetivo es la restitución de instituciones que garanticen justicia, libertad y reconciliación entre los venezolanos. Aseguró que no busca preservar la estabilidad de “un sector del régimen”, sino avanzar hacia un cambio político integral.
También destacó que cuenta con el apoyo de “las democracias más importantes del mundo” y del gobierno estadounidense, lo que —según afirmó— refuerza la posibilidad de una transición democrática.
Intención de regresar al país y señales internas
La líder opositora expresó ante Rubio su intención de regresar a Venezuela lo antes posible, aunque reconoció que su itinerario puede modificarse por razones de seguridad.
Consultada sobre las declaraciones de Delcy Rodríguez, quien afirmó no aceptar órdenes externas, Machado respondió que lo relevante no es lo que se dice, sino lo que se hace. Aseguró que observa un debilitamiento del aparato represivo, aunque reconoció que aún no es suficiente.
Según detalló, más de 300 personas fueron liberadas recientemente, pero más de 700 continúan detenidas y se registraron nuevos arrestos en las últimas semanas.
La postura de Estados Unidos
Rubio recibió a Machado tras participar en una audiencia en el Senado sobre la política estadounidense hacia Venezuela. Allí afirmó que Estados Unidos no planea una intervención militar, aunque no descartó medidas más firmes si el gobierno de Delcy Rodríguez no coopera.
El secretario de Estado también dejó abierta la posibilidad de que Machado participe en un eventual proceso de transición, aunque recordó que “el control de las armas y las instituciones lo tiene el régimen”.
El escenario político venezolano atraviesa un momento de alta tensión y expectativa. Mientras Machado busca apoyo internacional para impulsar una transición democrática, Estados Unidos mantiene presión diplomática y el gobierno venezolano enfrenta señales de desgaste interno. El rumbo de los próximos días será determinante para el futuro del país.




