El presidente de Francia, Emmanuel Macron, intervino directamente en el complejo escenario político que atraviesa Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro.
A través de un mensaje en su cuenta oficial de la red social X, el mandatario francés afirmó que el líder opositor Edmundo González Urrutia —reconocido por amplios sectores como el ganador legítimo de las elecciones de 2024— debería «supervisar el cambio de poder» y garantizar una transición «pacífica y democrática».
Esta declaración, que otorga un respaldo internacional clave a una figura de la oposición, fue difundida por Macron. Según DW.
El mensaje de Macron: apoyo explícito a González Urrutia
En una publicación concisa pero cargada de significado político, el presidente francés delineó su visión para el futuro inmediato de Venezuela: «La transición que viene debe ser pacífica, democrática y respetuosa de la voluntad del pueblo venezolano».
Macron fue más allá al nombrar explícitamente al hombre que, según su perspectiva, debe liderar este proceso: «Esperamos que el presidente Edmundo González Urrutia, elegido en 2024, pueda garantizar esta transición lo antes posible». Con estas palabras, Francia no solo reconoce el triunfo electoral de González Urrutia, desconocido por el régimen de Maduro, sino que también lo posiciona ante la comunidad internacional como la autoridad legítima para conducir al país en esta hora crítica.
¿Quién es Edmundo González Urrutia?
La propuesta de Macron pone el foco en una figura que, hasta ahora, había mantenido un perfil relativamente bajo en el escenario internacional. Edmundo González Urrutia es un diplomático retirado que se convirtió en el candidato unitario de la oposición venezolana para las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024. Los resultados oficiales, cuestionados por observadores internacionales y por la propia oposición, dieron la victoria a Nicolás Maduro. Sin embargo, encuestas paralelas, testimonios y la Plataforma Unitaria Democrática (PUD) sostienen que González Urrutia obtuvo una victoria «abrumadora».
Al no poder asumir la presidencia tras las elecciones, y ante el aumento de la persecución política, González Urrutia se vio forzado a exiliarse en España. Desde allí, ha continuado su labor denunciando lo que califica como una «dictadura» y abogando por una solución democrática. Su figura representa una opción más moderada y conciliadora dentro del espectro opositor, en comparación con líderes como María Corina Machado (ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025).
Un nuevo actor internacional en el tablero venezolano
La declaración de Macron introduce a un nuevo y poderoso actor en la ya compleja ecuación venezolana. Hasta ahora, el discurso internacional había estado dominado por Estados Unidos —con su intervención militar y su respaldo ambiguo a Machado— y por gobiernos regionales divididos entre el apoyo a la acción estadounidense (como Argentina) y la condena a la intervención (como Colombia y México).
Francia, como una de las principales potencias de la Unión Europea, está proponiendo una hoja de ruta diferente: una transición política liderada por la figura que considera presidenta electa, apelando a la legitimidad electoral y al orden constitucional. Este respaldo europeo podría fortalecer significativamente la posición de González Urrutia, presionar al chavismo remanente a negociar y ofrecer una alternativa al escenario de confrontación militar total que amenaza con desatarse.
La propuesta de Macron busca un camino institucional para salir de la crisis, pero su viabilidad dependerá de la respuesta de los actores dentro de Venezuela —tanto del chavismo como de otras facciones opositoras— y del respaldo que esta iniciativa reciba de otros líderes mundiales en las próximas horas.




