El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) implementará desde enero de 2026 una nueva metodología para medir la inflación, con el objetivo de reflejar de manera más precisa los hábitos de consumo actuales de las familias argentinas
La última actualización del Índice de Precios al Consumidor (IPC) había sido realizada hace más de siete años. La información fue obtenida según Ámbito.
Una canasta renovada para medir el consumo real de los hogares
El cambio central del nuevo IPC será la actualización de la canasta de bienes y servicios que se utiliza para calcular la inflación mensual. El INDEC incorporará modificaciones en los patrones de consumo relevados en los últimos años, lo que permitirá ajustar el peso relativo de cada rubro dentro del índice.
Entre los principales cambios:
- Vivienda, electricidad, gas y otros servicios sube de 9,4% a 14,5%.
- Transporte aumenta de 11% a 14,3%.
- Comunicaciones duplica su peso: de 2,8% a 5,1%.
En contraste, algunos rubros perderán participación:
- Alimentos y bebidas no alcohólicas baja de 26,9% a 22,7%.
- Prendas de vestir y calzado cae de 9,9% a 6,8%.
- Restaurantes y hoteles desciende de 9% a 6,6%.
Ajustes metodológicos y ponderaciones actualizadas
Además de la nueva estructura de la canasta, el organismo incorporará ajustes metodológicos basados en la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares 2017-2018, con adecuaciones para reflejar consumos más recientes.
El INDEC anticipó que estos cambios no generarán saltos bruscos en la inflación mensual, pero sí permitirán captar con mayor precisión la variación de precios en rubros que estaban subrepresentados.
Cuándo comenzará a aplicarse el nuevo IPC
El nuevo método se utilizará para medir los precios correspondientes a enero de 2026, cuyos resultados se publicarán a mediados de febrero.
El IPC que se difundirá en los próximos días —correspondiente a diciembre de 2025— será el último elaborado con la metodología vigente hasta ahora.
Con esta actualización, el INDEC busca modernizar la medición de la inflación y adecuarla a los cambios en el consumo de los hogares argentinos. La nueva estructura permitirá un seguimiento más preciso de los precios y una lectura más representativa del impacto económico en la vida cotidiana.




