Río Negro se posiciona como eje del futuro exportador de GNL argentino.
Los proyectos de gas natural licuado (GNL) que avanzan en la costa de Río Negro reconfiguran la estrategia energética nacional y colocan a la provincia en el centro del nuevo esquema exportador. La combinación del gas de Vaca Muerta, la licuefacción en el Atlántico y la infraestructura dedicada abre la posibilidad de que Argentina se ubique entre los diez principales exportadores mundiales de GNL hacia 2027.
Río Negro en el mapa energético
Según Argen Ports, la provincia empieza a ocupar un lugar central en el rediseño del sistema energético argentino. Su ubicación geográfica, la salida directa al Atlántico y la disponibilidad de espacios para infraestructura pesada explican por qué la costa rionegrina se convirtió en un punto estratégico para la licuefacción.
El cronograma preliminar prevé que la producción inicial de GNL comience en 2027, con ampliaciones progresivas en los años siguientes. Desde el gobierno provincial señalan que el país tiene hoy la posibilidad concreta de dar un salto exportador y consolidarse en el mercado global.
Argentina LNG: el corazón del proyecto
El esquema conocido como Argentina LNG contempla la licuefacción del gas de Vaca Muerta mediante unidades flotantes (FLNG) frente al Golfo San Matías.
- La primera etapa incluye una unidad flotante que funcionará como planta industrial en el mar, habilitando las primeras exportaciones.
- Una segunda barcaza de mayor capacidad permitirá multiplicar volúmenes y consolidar operaciones continuas hacia mercados internacionales, con foco en Europa y Asia.
El diseño modular y escalable admite futuras ampliaciones, ya sea con nuevas unidades flotantes o con incrementos sobre la infraestructura existente, lo que otorga flexibilidad y atractivo al modelo.
Infraestructura crítica y logística exportadora
El desarrollo del GNL requiere un entramado logístico complejo:
- Gasoductos dedicados que conecten Vaca Muerta con la costa atlántica.
- Terminales marítimas preparadas para operar con buques metaneros de gran porte.
- Sistemas de amarre especializados y protocolos de alta complejidad.
La puesta en marcha impactará directamente en la actividad portuaria y en servicios asociados como operaciones marítimas, mantenimiento industrial, transporte y provisión de insumos, generando un ecosistema productivo que trasciende lo estrictamente energético.
Impacto económico y productivo
El avance del GNL no se limita al sector energético. Río Negro cuenta con 87.000 hectáreas bajo riego destinadas a la agricultura y horticultura, con cultivos como maíz, alfalfa y cebolla. La estrategia busca que el crecimiento energético conviva con la industrialización de la producción primaria, potenciando la economía regional.
El gobernador Alberto Weretilneck destacó que no se trata de promesas, sino de proyectos en marcha, y que el desafío es convertir esta oportunidad en desarrollo sostenido.
Si el esquema logra consolidarse, Río Negro quedará asociado a uno de los cambios más relevantes del sistema energético argentino: el paso de productor de gas a exportador de GNL. Con impacto en infraestructura, logística y economía regional, la provincia se perfila como protagonista del futuro energético del país.




