La villa balnearia de Puerto Pirámides atraviesa una temporada de verano excepcional, marcada por un notable incremento en la llegada de visitantes
En un contexto de mar calmo y jornadas radiantes, la gestión municipal se enfoca ahora en consolidar la infraestructura básica para garantizar que el crecimiento turístico no afecte la calidad de los servicios esenciales para residentes y veraneantes.
Con un incremento del 33% en la afluencia de público respecto al año anterior, el municipio acelera la construcción de una nueva cisterna para terminar con el acarreo de agua en camiones.
Un salto cuantitativo en la afluencia turística
El balance de lo que va de enero arroja cifras contundentes. Según declaraciones del intendente Jorge Perversi, recogidas por el medio #LA17, la localidad recibió picos de hasta 11.000 personas en un solo fin de semana, un volumen que puso a prueba la logística de ingreso y los servicios del pueblo.
Comparando períodos específicos con la temporada anterior, el crecimiento es innegable: se pasó de 5.150 visitantes a 6.850 en el último fin de semana comparable, lo que representa un aumento del 33%. «El punto central no es solo la cantidad de gente, sino la capacidad de absorberla sin que el sistema local se desborde», señaló el mandatario, destacando que el ingreso se ha vuelto más regular y ordenado gracias al aprendizaje institucional de las primeras semanas del mes.
Infraestructura estratégica: la nueva cisterna
Para sostener este ritmo de crecimiento, la prioridad absoluta es el suministro de agua potable. Perversi confirmó que ya se adjudicó la obra para la construcción de una nueva cisterna, la cual estará ubicada en un predio adyacente a la planta desalinizadora. El objetivo técnico es claro: potenciar la reserva actual sin interferir con la producción vigente, permitiendo que la planta trabaje a su máximo régimen.
Tal como indicó #LA17, esta obra es el eslabón necesario para reducir definitivamente la dependencia del acarreo de agua mediante camiones, una logística que el intendente definió como una «erogación económica importante» y poco estable. «En menos de dos años contamos con una desalinizadora que esperábamos hace una década», recordó el jefe comunal, remarcando que, aunque los tiempos del Estado suelen ser lentos, en esta gestión se busca acelerar los procesos para brindar previsibilidad al destino.
El factor climático y la previsibilidad del servicio
Las condiciones meteorológicas han sido un aliado fundamental para el éxito de la temporada. Días de pleno sol y mar «planchado» han permitido que las actividades náuticas y de playa se extiendan durante más horas. Sin embargo, para que esta postal de verano sea sostenible, el municipio entiende que la inversión en servicios debe ser constante. La estabilización del sistema hídrico no solo mejora la calidad de vida de los vecinos, sino que redefine la agenda de gastos municipales, permitiendo volcar recursos en otras áreas de desarrollo turístico y urbano.




