El PBI argentino se proyecta en USD 668.000 millones, ubicando al país entre las 30 economías más grandes del mundo en 2026.
A pesar de enfrentar una de las inflaciones más altas del planeta, la Argentina proyecta consolidarse dentro de las principales economías del mundo en 2026. Según un informe de Visual Capitalist con proyecciones del FMI, el Producto Bruto Interno (PBI) argentino alcanzará los USD 668.000 millones, ubicándose en el puesto 26 a nivel global. Según El Comodorense, este desempeño refleja la resiliencia económica frente a la presión inflacionaria que afectó al país durante 2025.
Inflación: un desafío aún presente
En 2025, Argentina registró una inflación de 41,3%, posicionándose como el sexto país con mayor aumento de precios en el mundo, solo detrás de Irán, Sudán, Zimbabwe, Sudán del Sur y Venezuela. Esta cifra contrasta con la inflación global, que se ubicó en promedio en 4,2%, mientras que para 2026 se proyecta una desaceleración hasta el 3,7%.
El organismo internacional destacó que factores como la deflación parcial en China y la baja presión de precios en varios países europeos contribuyen a esta desaceleración mundial. Para el país asiático, el FMI estima un repunte leve hasta 0,8% durante 2026, gracias a políticas de estímulo a la demanda interna.
Ranking mundial y contexto económico
El informe subraya que, pese a la alta inflación, la economía argentina mantiene un lugar relevante en el contexto global. El PBI mundial proyectado para 2026 será de USD 123,6 billones, concentrándose la mayor parte en economías avanzadas y emergentes de gran tamaño.
Estados Unidos seguirá liderando la economía global con USD 31,8 billones, seguido por China con USD 20,7 billones. India, Japón y Canadá completan el top 5, mientras que Alemania, Francia, Italia y Reino Unido se mantienen entre las diez principales potencias económicas.
Perspectivas y desafíos
El estudio indica que la clasificación económica mundial continúa evolucionando: algunas naciones escalan gracias a crecimiento industrial y expansión productiva, mientras que otras dependen de recursos naturales y servicios para mantener su influencia. Para Argentina, la combinación de políticas económicas y esfuerzos por desacelerar la inflación será clave para sostener su posición entre los líderes regionales y globales.




