Las pequeñas y medianas empresas de la Argentina atraviesan un escenario crítico, según un nuevo informe de Industriales PyMEs Argentinos (IPA).
El sector advierte por el cierre de miles de compañías y la pérdida de cientos de miles de puestos de trabajo desde fines de 2023, en un contexto que califican como “crisis terminal”.
Más de 24.000 empresas cerradas y 364.000 empleos menos
El presidente de IPA, Daniel Rosato, afirmó que desde el inicio de la actual gestión económica cerraron 24.978 empresas aportantes y se perdieron 364.554 empleos asalariados, en un mercado laboral que —según el informe— acumula 26 meses consecutivos de caída.
“Estamos ante un modelo que festeja la paz cambiaria y el riesgo país a costa de la destrucción del mercado interno y la aniquilación de las PyMEs”, sostuvo Rosato. En ese sentido, cuestionó que el repunte de actividad oficial “no derrama en la economía real”.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el análisis forma parte del Informe de Coyuntura Económica del Observatorio IPA, dirigido por el economista Federico Vaccarezza.
Industria golpeada, consumo en retroceso y efecto “pinza”
El informe señala que la industria manufacturera fue el sector más afectado, con una pérdida de 48.950 empleos formales, en un contexto de baja interanual reciente.
Además, advierte sobre una caída del consumo: las ventas en supermercados retrocedieron 3,1% en el primer trimestre y casi el 60% de las compras se realizan con tarjetas de crédito o financiamiento.
IPA describe este escenario como un “efecto pinza”, donde la inflación en pesos sigue elevada mientras el tipo de cambio permanece estable, reduciendo la competitividad y encareciendo la producción local.
Críticas al modelo económico y alerta por el futuro
Rosato insistió en que sin condiciones para el desarrollo productivo, la estabilidad macroeconómica “no alcanza”. “De nada sirve tener estabilidad financiera si las PyMEs quiebran”, remarcó.
El informe también cuestiona el saldo comercial positivo, al que define como un “superávit por compresión”, y advierte que el ingreso de divisas proviene principalmente de sectores primarios, mientras caen importaciones de bienes de capital y piezas industriales.
IPA alertó además que los concursos preventivos aumentaron un 130% y advirtió que, si se debilita el flujo de divisas, el escenario podría derivar en mayor restricción cambiaria y más presión sobre la industria.
El sector PyME vuelve a encender señales de alarma sobre el empleo, la producción y la supervivencia de miles de empresas en todo el país, en medio de un debate abierto sobre el rumbo económico.
