El evento se realizaba en un quincho de Kilómetro 8. Los organizadores intentaron hacerlo pasar por un cumpleaños de 15, pero cobraban entrada y vendían alcohol a adolescentes
Una intervención conjunta entre personal de Habilitaciones Municipales y la Policía del Chubut permitió desarticular una fiesta clandestina en el barrio Kilómetro 8 durante la madrugada de este sábado. En el lugar se encontraban unas cincuenta personas, de las cuales alrededor de treinta eran menores de edad consumiendo bebidas alcohólicas.
El operativo se originó a partir de un llamado telefónico a las 3:45 horas, que alertaba sobre una violenta riña en la vía pública. Al arribar al sector, los efectivos constataron que el foco del conflicto provenía del interior de un salón privado tipo quincho. Al notar la presencia policial, los asistentes intentaron una fuga masiva hacia las calles linderas.
Falsa fiesta de 15 y menores asistidas
Los organizadores del evento intentaron camuflar la actividad comercial nocturna bajo la supuesta celebración de «una fiesta de 15 años». Sin embargo, los inspectores municipales desarmaron rápidamente la coartada al confirmar que para ingresar al establecimiento se requería el pago previo de una entrada.
Debido a la magnitud del procedimiento, se convocó el apoyo de la Comisaría Distrito General Mosconi y de la Comisaría Distrito Palazzo. Durante los desmanes, dos menores de edad debieron ser trasladadas a la sede policial bajo resguardo institucional preventivo. Ambas presentaban un evidente estado de ebriedad y denunciaron haber sufrido agresiones físicas dentro del quincho, lo que motivó la intervención urgente de la Asesoría de Familia, Menores e Incapaces.
Fuertes sanciones en el Juzgado de Faltas
El personal comunal labró las actas de infracción correspondientes por el desarrollo de actividad clandestina nocturna sin las autorizaciones locales básicas.
El expediente administrativo ingresará en los próximos días al Juzgado de Faltas, donde se determinarán las sanciones para los dueños del inmueble y los organizadores. Las autoridades locales anticiparon que enfrentarían una imputación formal grave que excede la simple multa económica, debido al escenario de vulnerabilidad y al expendio de alcohol a menores de 18 años.
