Los Alerces: el fuego extremo obliga a modificar tácticas a diario.
La crisis ígnea que atraviesa el Parque Nacional Los Alerces ha impuesto un desafío sin precedentes para los equipos de combate. Ante un comportamiento del fuego que desborda las planificaciones tradicionales, las autoridades han debido adoptar una metodología de trabajo dinámica y adaptativa. La sequía estructural que castiga al noroeste de Chubut ha transformado el bosque en un combustible altamente volátil, lo que genera fenómenos ígneos de una intensidad pocas veces vista en la región, poniendo a prueba tanto los recursos técnicos como la resistencia de los brigadistas.
Sequía extrema y variabilidad de las estrategias
Ariel Rodríguez, interventor del Parque Nacional Los Alerces, brindó detalles sobre la complejidad del operativo y el impacto de las condiciones ambientales en el terreno. Según EQS Notas, la región enfrenta una sequía extrema que se extiende también al sur de Río Negro, lo que ha derivado en incendios con dinámicas «fuera de lo normal». El funcionario explicó que, a pesar de contar con un comando de alto nivel y la Dirección de Lucha contra Incendios Forestales de Parques Nacionales al frente, el comportamiento extremo del fuego obliga a cambiar estrategias todos los días.
Esta inestabilidad en el comportamiento de las llamas no solo dificulta el avance de las líneas de control, sino que exige una vigilancia meteorológica constante. Rodríguez enfatizó que, por más que se realice una planificación técnica rigurosa, la realidad del campo de batalla contra el fuego es el «día a día», donde las tácticas deben ser revisadas minuto a minuto para evitar que los brigadistas queden atrapados por cambios repentinos en la dirección o intensidad del siniestro.
Seguridad del personal y prioridades en Bahía Rosales
La integridad física de los combatientes es la prioridad absoluta del comando unificado. Rodríguez detalló que existen «horarios críticos», generalmente entre las 14 y las 15 horas, en los que la intensidad del calor y la baja humedad obligan a retirar al personal de la línea de fuego por razones de seguridad. Sin embargo, gracias a un reciente y leve aumento de la humedad ambiental, se han logrado consolidar tareas fundamentales en zonas sensibles.
En este sentido, el interventor confirmó que Bahía Rosales ha sido establecida como la prioridad número uno del operativo. La concentración de esfuerzos en este sector responde a la necesidad de proteger infraestructura vital, salvaguardar a los pobladores y asegurar las áreas de servicio que son esenciales para la logística del parque. Mientras tanto, toda la documentación técnica y administrativa generada durante el operativo ya ha sido entregada a la Justicia para colaborar con la investigación sobre el origen del fuego.




