Brigadistas de Jujuy viajan a Chubut para combatir el fuego.
La solidaridad federal se activa una vez más ante la emergencia ígnea que golpea al sur del país. Un contingente especializado de la provincia de Jujuy se sumará en las próximas horas a las tareas de control en la Patagonia, aportando su reconocida experiencia en el manejo de herramientas manuales y apertura de brechas. El despliegue forma parte de una estrategia de relevo nacional para dar descanso a las dotaciones que llevan semanas enfrentando las llamas en un terreno extremadamente complejo.
Un equipo de élite para la Comarca Andina
El grupo, compuesto por 17 brigadistas y un jefe de cuadrilla, tiene previsto partir este lunes en un vuelo de la Fuerza Aérea Argentina. La misión responde a una convocatoria del Sistema Nacional de Manejo del Fuego, coordinada a través de la región NOA. Según Jorge Torrico, director de la Brigada de Incendios en Vegetación, el personal ya se encuentra acondicionando equipos técnicos y herramientas de corte para intervenir de inmediato en las zonas críticas del Parque Nacional Los Alerces.
El rol estratégico de los brigadistas jujeños
Los especialistas del norte argentino son especialmente valorados en el sistema federal por su destreza en el uso de motosierras y la creación de fajas cortafuego en zonas de difícil acceso. Según Somos Jujuy, este primer contingente permanecerá en la zona de desastre durante 15 días. Actualmente, el incendio es combatido por unos 250 brigadistas bajo un esquema de Comando de Incidentes, el cual planifica minuciosamente la distribución de recursos para optimizar el ataque directo al fuego.
Reciprocidad federal ante la emergencia
Esta movilización de recursos humanos es un reflejo de la cooperación mutua entre provincias argentinas. Las autoridades jujeñas recordaron que, durante los incendios de gran magnitud ocurridos el año pasado en la zona del Ramal, Jujuy recibió apoyo crucial de medios aéreos y cuadrillas de otras regiones. Ahora, el Gobierno provincial y el Ministerio de Ambiente garantizan el equipamiento completo para que sus hombres y mujeres colaboren en la salvaguarda del bosque nativo chubutense, con la posibilidad de enviar un segundo grupo de relevo si la situación lo requiere.




