Pavesas en Chubut: el peligro invisible que multiplica los incendios.
La lucha contra el fuego en la Patagonia no solo se desarrolla en el frente principal de las llamas. Existe un enemigo silencioso y volátil que desafía cualquier estrategia de contención: las pavesas. En el contexto actual de la provincia de Chubut, donde la sequía y los vientos intensos dominan el escenario, estos fragmentos incandescentes se han convertido en la mayor preocupación de los brigadistas, ya que tienen la capacidad de saltar kilómetros y generar nuevos focos en zonas que se consideraban seguras.
¿Qué son exactamente las pavesas y cómo actúan?
Las pavesas son pequeños trozos de vegetación, ramas o cortezas que se desprenden del incendio principal en estado incandescente. Impulsadas por las fuertes ráfagas de viento y las columnas de calor, estas brasas voladoras actúan como proyectiles de fuego. Su peligrosidad radica en que pueden recorrer grandes distancias antes de caer sobre pastizales secos, iniciando incendios secundarios de forma impredecible. Según Chubut Line, este fenómeno desordena por completo la logística de los bomberos, obligándolos a dividir recursos para atender múltiples frentes que aparecen de la nada.
Factores de riesgo extremo en la región cordillerana
El pronóstico para este fin de semana en Chubut es alarmante. La combinación de temperaturas extremas, baja humedad y vientos cambiantes crea el «caldo de cultivo» perfecto para el transporte de estas brasas. En zonas rurales y periurbanas, donde la vegetación seca es continua, incluso una pavesa del tamaño de una moneda puede desatar una tragedia. El mayor problema operativo es su detección: debido a su tamaño reducido, muchas veces no son advertidas por los medios aéreos hasta que el nuevo foco ya ha tomado dimensiones considerables, dificultando las tareas de evacuación.
Medidas de prevención para proteger las viviendas
Ante la amenaza de las pavesas, la prevención en el perímetro del hogar es la mejor defensa. Se recomienda a los vecinos realizar un desmalezado intensivo alrededor de las construcciones, despejar techos de hojas secas y mantener mangueras conectadas y listas para usar. Eliminar cualquier fuente de ignición cercana a las casas reduce drásticamente la probabilidad de que una brasa voladora transforme un incendio controlable en un desastre total. La vigilancia comunitaria, especialmente durante las horas de mayor viento, es clave para detectar y sofocar estos pequeños inicios antes de que se vuelvan incontrolables.




