La administración provincial enfrenta una crisis financiera crítica. Con la caja previsional en rojo y el 93% de los ingresos destinados a salarios, el Ejecutivo implementa retiros voluntarios y un estricto control del empleo público para sortear la tormenta económica sin desatar conflictos sociales.
La provincia del Chubut navega por aguas financieras turbulentas. El asesor general del Gobierno, Emiliano Chialva, encendió las alarmas al revelar la compleja situación que atraviesan las cuentas públicas. En un contexto de caída de la coparticipación y regalías petroleras, el Ejecutivo se ve obligado a profundizar medidas de ajuste para ordenar la estructura estatal y mitigar un déficit mensual que amenaza con desequilibrar la administración. El objetivo, según explicó el funcionario, es modernizar el Estado, pero «sin generar conflictos sociales» . Según El Chubut.
El enorme peso de las jubilaciones y los salarios
El principal dolor de cabeza del Gobierno provincial es, sin dudas, el sistema previsional. Chialva fue contundente en su diagnóstico durante una entrevista con Radio 3: «La caja hoy en día tiene un déficit muy importante, más o menos para hacer una idea, son 8.000 millones de déficit de caja de previsión que la provincia está pagando todos los meses» . Este agujero negro financiero se ha convertido en el principal desafío a resolver.
A este panorama se suma una estructura estatal que consume casi la totalidad de los recursos. Según precisó el asesor general, actualmente cerca del 93% de los ingresos provinciales se destinan al pago de salarios, un porcentaje que deja un margen de maniobra casi nulo para inversiones o para afrontar gastos imprevistos . Esta alta proporción llevó al Ejecutivo a buscar alternativas para aliviar las cuentas sin afectar la prestación de servicios esenciales.
Estrategias para aliviar el estado: retiros voluntarios y ley «3 por 1»
Para hacer frente a la sobrepoblación administrativa detectada en censos internos, el gobierno de Chubut ya puso en marcha un programa de retiro voluntario. Chialva explicó que la medida está dirigida a cualquier empleado que no sea considerado indispensable: «El retiro es para cualquier empleado, obviamente que no es indispensable… se busca para cualquier persona que se quiera ir» . Esta política busca reducir la planta de personal de manera no traumática.
Además, la provincia ya está aplicando la Ley 801, conocida popularmente como «tres por uno». Esta normativa restringe el ingreso de nuevo personal a la administración pública, permitiendo que, por cada tres empleados que se jubilen o retiren, solo pueda ingresar uno nuevo. Este esquema apunta a una reducción gradual pero sostenida de la planta estatal a mediano plazo.
La variable petrolera y la coparticipación, en la mira
El contexto macroeconómico tampoco acompaña. Chialva señaló que la baja del precio del crudo es un factor determinante en la caída de los ingresos provinciales, especialmente en una región petrolera como Chubut. «La situación del precio del petróleo también no es la normal… sería muy extraño que se mantenga en el tiempo eso», evaluó el funcionario, mostrando un moderado optimismo en que la recuperación de los recursos provenientes de las regalías pueda llegar en el futuro cercano .
Finalmente, Emiliano Chialva subrayó que el camino elegido por la gestión provincial es el del ordenamiento y la eficiencia. Aseguró que las medidas se aplican con prudencia y que el Estado «está accionando en aquellos casos donde la persona tiene los años de aporte y cumple con los requisitos de la edad». La premisa es clara: aliviar el déficit previsional y de funcionamiento, pero buscando siempre resguardar la estabilidad laboral de los trabajadores activos .




