Al fin una noticia positiva, aunque con sabor a poco. Según un informe de la Cámara Argentina de Comercio (CAC) , el consumo de los hogares registró en abril un aumento del 0,1% interanual y una suba del 1,6% respecto de marzo.
Esto rompe la tendencia de variaciones negativas que se venía hilvanando desde inicios de 2026. Sin embargo, no todo es alegría: la poca oferta crediticia pone un límite estricto a cualquier mejora sostenida.
El ingreso nominal promedio por hogar se estimó en $3.010.000, lo que representa una suba real del 0,2% frente al mes previo. La desaceleración de los precios «aporta a darle aire a los ingresos reales», dice el informe. Pero mientras el crédito no aparezca, el consumo de bienes durables seguirá en terapia intensiva.
Indumentaria y servicios públicos lideran: +6,4% y +3,2%
El rubro de indumentaria y calzado fue el gran ganador del mes, con un alza estimada del 6,4% interanual. La gente volvió a comprar ropa, quizás como un síntoma de un mínimo respiro en los bolsillos.
También vivienda, alquileres y servicios públicos avanzaron un 3,2%, impulsados por la recuperación de la demanda eléctrica. Eso sí, no se emocione: el consumo masivo de bienes de alta rotación (FMCG, por sus siglas en inglés) todavía registró una retracción del 3,8%. La gente sigue eligiendo marcas más baratas o directamente recortando en la góndola.
Los rubros que caen: transporte y recreación en rojo
No todo es mejora. El sector de transporte y vehículos cayó un 4,1% y recreación y cultura bajó un 0,8%. Nadie está cambiando el auto ni gastando en salidas o entretenimiento. La gente prioriza lo básico. Y ahí aparece el principal freno estructural: la falta de crédito.
El crédito, el gran ausente: «La oferta no reapareció»
El informe de la CAC es contundente en su advertencia: «A pesar de una menor volatilidad en las tasas de interés, la oferta del crédito no reapareció, poniendo así un límite al consumo de durables por parte de los hogares«. Las tarjetas de crédito y los préstamos personales acumulan meses de caída. El crédito hipotecario mantiene una trayectoria ascendente, pero a menor velocidad. Sin financiamiento, no hay forma de comprar un electrodoméstico, un auto o una vivienda. El consumo real se topa con un techo de cristal.
El ingreso real sube 0,2%: un respiro mínimo pero real
El dato del ingreso nominal promedio por hogar ($3.010.000) suena a un número enorme, pero en términos reales (descontando inflación) la suba fue de apenas el 0,2% frente a marzo. Es un respiro mínimo, pero es un respiro. La desaceleración inflacionaria está ayudando a que los salarios no pierdan tanto poder de compra. Pero mientras el bolsillo no repunte fuerte y el crédito no vuelva a fluir, la recuperación del consumo será una tortuga de carrera.
La CAC detectó una leve alza del consumo en hogares en abril: +0,1% interanual y +1,6% frente a marzo. Indumentaria y servicios públicos lideran, pero la falta de crédito frena cualquier mejora sostenida. El ingreso real subió 0,2%.
