El Gobierno profundiza acuerdos y estalla la interna Milei-Bullrich.
La dinámica política en Argentina ha dado un giro pragmático que redefine las alianzas en el Congreso. Tras los recientes movimientos en el Senado, el Poder Ejecutivo ha decidido consolidar su fase «acuerdista», dejando atrás la confrontación directa para abrir canales de negociación con diversos sectores, incluidos mandatarios provinciales del PJ. Esta nueva estrategia, que busca garantizar la gobernabilidad y el avance de leyes estructurales como la reforma tributaria, ha generado un escenario ideal para la gestión de Javier Milei, aunque al mismo tiempo ha reavivado tensiones latentes en la cúpula del poder.
Negociaciones con gobernadores y el rol de Diego Santilli
La premisa en Balcarce 50 parece haber cambiado: la pureza ideológica ha cedido terreno ante la necesidad de resultados legislativos. «No importa el pasado de la gente, lo importante es que compartan las ideas del Presidente, la dirección», soltó parte del entorno de Javier Milei para justificar el acercamiento a figuras que antes eran tildadas de «casta». Según Noticias Argentinas, el oficialismo explora consensos que incluyen soluciones para ambas partes, tales como el envío de fondos, auxilio para obras públicas o la resolución de conflictos con cajas previsionales provinciales.
Un ejemplo claro de este mecanismo es la gestión del Ministerio del Interior, liderado por Diego Santilli. En noviembre pasado, la cartera asistió en la autorización de un préstamo de Fonplata por 75 millones de dólares para obras hídricas en Mendoza. Este gesto fue correspondido por el gobernador Alfredo Cornejo, cuyos legisladores acompañaron el Presupuesto 2025 y la reforma laboral. Bajo esta lógica, el Gobierno nacional ofrece ahora gestionar créditos o asistencias financieras a cambio de apoyo parlamentario, un camino que ha demostrado ser altamente efectivo.
Golpe al kirchnerismo en el Senado y la disputa Karina-Bullrich
La jugada más audaz se concretó este martes en la Cámara Alta, donde La Libertad Avanza (LLA) cedió la vicepresidencia del cuerpo a los gobernadores peronistas aliados, personificados en Carolina Moisés. Este movimiento asestó un golpe de proporciones al bloque del Partido Justicialista que responde a Cristina Kirchner, al dejarlo sin representación en la conducción de la Cámara. Sin embargo, este éxito parlamentario ha disparado las alarmas en la interna libertaria.
La autoría de esta maniobra se le atribuye a Patricia Bullrich, actual presidenta del bloque, quien acapara por estas horas los elogios. No obstante, en LLA advierten en estricta reserva ante Agencia Noticias Argentinas que el protagonismo de la senadora no ha caído bien en el despacho de Karina Milei. La secretaria general de la Presidencia pretende ser la única figura con capacidad de ordenar piezas y tejer entendimientos, y ve con recelo que una dirigente con ambiciones propias en la Ciudad de Buenos Aires pueda opacarla.
La lucha por el protagonismo en las negociaciones
La interna se manifiesta en la disputa por quién lleva la voz cantante ante los gobernadores y legisladores. Ante los intentos de Santilli de tejer lazos con senadores para la reforma laboral, Bullrich fue tajante: “La que encabeza las negociaciones soy yo, no otros”. Esta orden directa subraya la voluntad de la senadora de no ceder ni un milímetro de poder en esta etapa del Gobierno.
Mientras tanto, la Casa Rosada celebra que la reforma tributaria sea ahora un objetivo palpable. La gran incógnita es si estas diferencias de cartel entre «El Jefe» y la ex ministra de Seguridad se agudizarán a medida que se acumulen éxitos legislativos o si el pragmatismo logrará contener las ambiciones personales en pos de la agenda del Presidente.




