Esquel celebra su aniversario con la histórica Plaza del Cielo.
En un acto cargado de simbolismo y ciencia, la ciudad de Esquel se prepara para un hito en su 120° aniversario: la inauguración de la primera etapa de la Plaza del Cielo. Este espacio, que nació como un sueño pedagógico en la década del 90, finalmente cobra vida este 25 de febrero. Diseñada para aprender astronomía a través de la lúdica, la plaza se posiciona como una herramienta didáctica sin precedentes en la región, uniendo el conocimiento científico con el esparcimiento público en un entorno pensado para todas las edades.
Un proyecto con tres décadas de historia
La concepción de este parque temático se remonta a 1994, cuando un grupo de docentes locales ideó una plaza que permitiera comprender los movimientos celestes mediante la experiencia directa. Según Canal 4 Esquel, la iniciativa atravesó años de gestiones, declaraciones de interés y consolidación de terrenos, pero es ahora cuando finalmente recibe el equipamiento y los juegos específicos que la definen. La maqueta original, creada hace más de 30 años, ha servido de guía y testimonio para que el trazado actual respete el espíritu de aquellos pioneros de la educación.
Aunque el diseño original se ha mantenido fiel a sus raíces, el proyecto supo adaptarse a los nuevos tiempos. Si bien la maqueta inicial contemplaba un edificio cultural propio, esa necesidad quedó satisfecha con la creación del Centro Cultural Melipal. De esta manera, el planetario y las aulas del Melipal funcionan en simbiosis con la plaza, creando un polo educativo integral en el corazón de la ciudad.
Ciencia, tecnología y respeto por el cielo nocturno
La Plaza del Cielo no es solo un conjunto de juegos; es un laboratorio al aire libre. Cuenta con módulos didácticos que funcionan con la luz solar, permitiendo observar fenómenos vinculados al paso de las estaciones y el movimiento del astro rey. Además, se ha integrado tecnología moderna mediante cartelería interpretativa y códigos QR que expanden la información para los visitantes.
Un detalle técnico destacado es su sistema de iluminación. Las luminarias fueron diseñadas específicamente para minimizar la contaminación lumínica, siguiendo estándares internacionales de protección de los cielos oscuros. Esto permite que la plaza sea, en sí misma, un ejemplo de eficiencia energética y respeto por la observación astronómica nocturna, un recurso natural invaluable en la Patagonia.
Una herramienta pedagógica para la comunidad
El espacio ha sido pensado como un recurso abierto para todo el sistema educativo, desde el nivel inicial hasta la formación universitaria. La propuesta invita a docentes y familias a apropiarse de los recursos sin imponer una única forma de uso, fomentando la curiosidad y el descubrimiento autónomo. En esta primera fase, se habilitará el sector principal de juegos y módulos de interacción solar.
Mientras continúan los trabajos de pintura de recorridos y la instalación de módulos complementarios, la Plaza del Cielo ya se perfila como un nuevo orgullo para los esquelenses. Es un espacio público, gratuito y de alta calidad científica que, tras más de 30 años de espera, invita a la comunidad a mirar hacia arriba, aprender y cuidar un patrimonio que une el pasado docente de la ciudad con el futuro de sus jóvenes.




