La lucha contra el fuego en el Parque Nacional Los Alerces sumó una cuota de indignación en las últimas horas
Tras el registro de tres nuevos focos ígneos durante el último fin de semana, las autoridades nacionales y técnicas confirmaron lo que muchos temían: el origen de las llamas no fue accidental, sino producto de una acción intencional dirigida a dañar el ecosistema.
Operativos de emergencia y control de daños
El foco denominado «La Tapera», situado en el sector sur del área protegida, sufrió un rebrote crítico debido a las intensas ráfagas de viento que azotaron la zona el lunes por la tarde. Sin embargo, gracias al despliegue nocturno, los brigadistas lograron contener el avance. Durante la mañana de este martes, se utilizaron drones de alta tecnología para relevar el perímetro y coordinar el ingreso de las cuadrillas por vía náutica y terrestre.
Hasta el momento, las autoridades han llevado tranquilidad a los pobladores al confirmar que ninguna vivienda ni estructura edilicia se ha visto afectada. No obstante, según la información extraída del medio Radio3, ya se dio intervención a peritos de la Policía Federal Argentina para recolectar pruebas que permitan dar con los responsables de estos ataques al patrimonio natural.
Restricciones turísticas y despliegue aéreo
Para garantizar la seguridad y facilitar el trabajo de los aviones hidrantes, se han tomado medidas drásticas en cuanto al uso del espacio público. Quedaron totalmente prohibidas las actividades náuticas en el Embalse Amutui Quimey y en diversos tramos del Río Grande-Futaleufú, sectores vitales para el abastecimiento de agua de las aeronaves.
Actualmente, el cielo sobre Los Alerces es custodiado por tres aviones AT 802, dos anfibios Fire Boss y helicópteros Bell 407. En tierra, el operativo se refuerza con brigadas de Chubut y Neuquén, Gendarmería Nacional y Bomberos Voluntarios, quienes trabajan en conjunto para evitar que el fuego se descontrole nuevamente.
Recomendaciones para conductores y visitantes
Debido al constante movimiento de maquinaria pesada y vehículos de emergencia, se solicita a quienes transiten por las rutas 71 y 259 extremar las precauciones. El límite de velocidad se ha fijado en un máximo de 40 km/h y es obligatorio ceder el paso a las unidades de rescate. El refuerzo de los controles en los accesos al parque será estricto, buscando prevenir cualquier nuevo intento de sabotaje ambiental.




