La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) endureció los controles sobre el régimen simplificado
El organismo comenzó a ejecutar recategorizaciones de oficio tras detectar inconsistencias entre la facturación declarada y los movimientos financieros reales de los contribuyentes. A través de un cruce sistémico de datos, el fisco analiza ahora los consumos, compras y acreditaciones en cuentas bancarias y billeteras virtuales correspondientes a los períodos 2024 y 2025.
El ojo en las billeteras virtuales y terminales de pago
El mecanismo de control de ARCA se dispara de forma automática cuando los fondos acreditados superan el tope anual permitido para la categoría vigente del monotributista. Según información extraída del medio C5N, el organismo pone especial énfasis en la trazabilidad de los cobros comerciales realizados mediante terminales digitales (POS) y plataformas de pago.
Es fundamental distinguir que, bajo la Ley de Inocencia Fiscal, las transferencias personales menores a $50 millones no son objeto de este control exhaustivo. Sin embargo, el sistema está diseñado para identificar ingresos provenientes de ventas o servicios no facturados, interpretando que el nivel de actividad económica es superior al informado por el contribuyente.
Notificación y plazo de apelación
Cuando el sistema detecta la inconsistencia, la recategorización se realiza de inmediato en una escala superior. El contribuyente será notificado fehacientemente a través de su Domicilio Fiscal Electrónico. A partir de ese momento, se abre un periodo de 15 días hábiles para revisar los fundamentos de la medida y, en caso de error, presentar un descargo formal mediante el sistema de Presentaciones Digitales.
Esta medida busca que la carga tributaria refleje la realidad económica de cada profesional o comerciante. Con la digitalización casi total de los pagos, los registros de las fintech y entidades bancarias se han convertido en la herramienta de fiscalización más potente y automática para el control del Monotributo en Argentina.




