Un escenario macroeconómico adverso continúa asfixiando a la estructura de las fábricas locales y a las cadenas de distribución urbana, combinando un tipo de cambio oficial planchado con una marcada rigidez en los costos fijos
Esta distorsión de variables no solo encarece las actividades industriales en moneda extranjera y debilita la inserción exportadora, sino que se completa con una fuerte parálisis comercial en los centros de venta minorista. Según las estadísticas sectoriales, el volumen de comercialización en los supermercados sufrió una retracción neta del 3,1 por ciento durante el primer trimestre del año.
La erosión persistente en el poder de compra de los salarios impactó de forma directa en las pautas de financiamiento familiar. Las métricas comerciales revelan que casi el 60 por ciento de las transacciones en góndola se efectúan actualmente mediante tarjetas de crédito y herramientas de pago diferido. Asimismo, el saldo comercial positivo del país —que alcanzó un resultado favorable de 8.277 millones de dólares— responde a un freno inducido de las compras al extranjero y a actividades primarias extractivas, mientras que las importaciones de bienes de capital para la industria cayeron un 7,1 por ciento y los repuestos indispensables un 23,1 por ciento.
Críticas de las entidades fabriles por el cierre de firmas pymes
Desde Industriales Pymes Argentinos (IPA), su titular Daniel Rosato cuestionó las prioridades del programa financiero central, advirtiendo que la paz cambiaria se sostiene a costa de la destrucción sistemática del mercado interno y la aniquilación de las pymes. La entidad calificó el rebote económico del Gobierno como un «espejismo» para la economía real, fundamentando que el crecimiento se concentra en sectores extractivos que no generan empleo masivo, mientras las fábricas del interior bajan sus persianas cotidianamente.
La contracción de la demanda agregada local mantiene al mercado de trabajo en una tendencia desfavorable que arrastra 26 meses consecutivos en terreno negativo. Este ciclo de estancamiento crónico provocó la pérdida neta de 364.554 puestos asalariados estables y el cese definitivo de actividades de 24.978 firmas comerciales desde diciembre de 2023. La rama de la industria manufacturera absorbió el mayor impacto de las políticas de ajuste, contabilizando la baja de 48.950 empleos formales registrados.
Alertas de los economistas ante el riesgo en la cadena de pagos
Informes técnicos elaborados por el economista Federico Vaccarezza para el Observatorio IPA advierten sobre la fragilidad del sendero cambiario actual ante posibles alteraciones imprevistas en la liquidación estacional de divisas. Los especialistas proyectan que un estancamiento en el ingreso de reservas forzaría mayores restricciones, poniendo en jaque el capital político del programa económico.
Ante esta situación, la conducción de la entidad fabril elevó reclamos hacia las autoridades del Banco Central para exigir condiciones previsibles de planificación corporativa. El reporte concluye con una advertencia contundente respecto a que la estabilidad financiera de corto plazo pierde consistencia si los eslabones productivos interrumpen su cadena de pagos por quiebra, remarcando que el ordenamiento de las variables carece de sentido si las pequeñas y medianas empresas desaparecen del entramado social.
