La tensión entre la Iglesia Católica y el Gobierno nacional volvió a escalar tras nuevas críticas a la política migratoria.
Desde la Pastoral de Migrantes advirtieron sobre rechazos en fronteras, vulneración de derechos y un uso político de los controles, en un contexto social cada vez más complejo.
Duras críticas a la política migratoria del Gobierno
El pronunciamiento surgió del Encuentro Nacional de la Pastoral de Migrantes e Itinerantes, donde la Iglesia cuestionó con firmeza las medidas impulsadas por la Casa Rosada.
Según información de Noticias Argentinas, los referentes eclesiásticos señalaron que la actual política migratoria “no responde a la acción de un Estado garante de derechos”, y alertaron sobre sus consecuencias en la vida de miles de personas extranjeras.
Denuncian rechazos arbitrarios y temor a expulsiones
Uno de los puntos más sensibles del documento fue la denuncia sobre un “aumento del rechazo infundado y arbitrario” en los controles fronterizos.
Además, advirtieron que los cambios en los procesos de regularización generan incertidumbre y temor constante entre los migrantes, dificultando el acceso a derechos básicos como documentación, salud, educación y trabajo digno.
Desde la Pastoral sostuvieron que muchos operativos parecen responder más a una estrategia comunicacional que a políticas públicas centradas en garantizar derechos.
Un contexto social que agrava la situación
La Iglesia también puso el foco en el deterioro de las condiciones sociales. Señaló que cada vez es más difícil acceder a empleo formal y a servicios de salud de calidad, un escenario que impacta con mayor dureza en las familias migrantes y en personas con discapacidad.
Asimismo, alertaron sobre las condiciones laborales en zonas clave como los polos hidrocarburíferos y el sector portuario, donde muchos migrantes llegan con expectativas de empleo y terminan enfrentando situaciones de precariedad y abusos.
El mensaje de la Iglesia: inclusión y dignidad
Frente a este panorama, la Pastoral reafirmó su compromiso de acompañar a las comunidades migrantes y promover espacios que no solo asistan, sino que integren.
En ese sentido, remarcaron la importancia de construir una “cultura del encuentro” que reconozca al migrante como una persona que aporta valor a la sociedad, y no como una carga.
García Cuerva insistió en el respeto y el diálogo
En paralelo, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, volvió a pronunciarse públicamente durante una misa en la Catedral Metropolitana.
En su homilía, llamó a “vivir en comunión” y a respetar la diversidad: “Tenemos que aprender a dialogar y a vivir como una gran familia”, expresó, en un mensaje que refuerza la postura de la Iglesia frente al actual escenario.
Un conflicto que sigue escalando
Las declaraciones se producen días después del Tedeum del 25 de Mayo, donde el mensaje de la Iglesia ya había generado repercusiones en sectores del oficialismo.
Lejos de bajar el tono, el nuevo documento profundiza las diferencias y anticipa que el debate sobre la política migratoria seguirá siendo un punto de conflicto entre el Gobierno y la institución religiosa.
