La motosierra libertaria sigue dejando huella en el Estado. Según el último informe del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) difundido el viernes, la Administración Pública Nacional (APN) perdió 21.258 empleos en el último año, lo que representa una caída del 7,1% respecto a enero de 2025.
Pero el dato más impactante es el acumulado desde que Javier Milei asumió la presidencia: más de 62.000 puestos de trabajo del sector público ya quedaron en el camino. La dotación de personal de la APN, empresas y sociedades del Estado se redujo un 16,5% en poco más de dos años, pasando de 333.784 empleados en enero de 2024 a 278.705 en enero de 2026. Según Noticias Argentinas.
El informe del INDEC muestra que la reducción alcanzó a casi todas las áreas del Estado, con la única excepción de la administración centralizada, que registró un leve aumento del 1,9% en el último mes. La administración descentralizada, la desconcentrada y otros entes, así como las empresas y sociedades del Estado, sufrieron recortes en sus plantas de personal. El ajuste en el empleo público es una de las caras más visibles de la política de reducción del Estado impulsada por el gobierno libertario.
El número final: 62.000 empleos menos en dos años
El dato es contundente y no admite matices. Desde que Javier Milei asumió la presidencia, la cantidad de empleados públicos de la Administración Pública Nacional (APN), empresas y sociedades del Estado se redujo en más de 62.000 personas. En términos porcentuales, la caída es del 16,5%: se pasó de 333.784 puestos en enero de 2024 a 278.705 en enero de 2026.
La comparación interanual también es elocuente: entre enero de 2025 y enero de 2026, la APN perdió 21.258 empleados, una reducción del 7,1% en apenas doce meses.
El detalle por sector: dónde cayó la motosierra
El informe del INDEC permite desagregar por áreas dónde se concentraron las pérdidas de empleo durante el último mes (enero de 2026) y en la comparación interanual.
Administración centralizada: Fue el único sector que registró un aumento durante enero, pasando de 38.940 a 39.686 empleados, lo que representa una suba del 1,9%. Sin embargo, en la comparación interanual, este sector también muestra una tendencia a la baja que el informe no detalla.
Administración descentralizada: Sufrió una reducción del 1,3% en enero, pasando de 116.222 a 114.725 empleados. Es uno de los sectores más afectados por el ajuste.
Administración desconcentrada: Cerró enero con 21.318 empleados, 1,9% menos que en diciembre. En números absolutos, perdió 415 puestos de trabajo.
Otros entes: Pasaron de 14.041 a 13.980 empleados, una reducción del 0,4%.
Empresas y sociedades del Estado: Perdieron 188 empleados durante enero, reduciendo su capacidad un 0,2% y quedando con 88.996 empleados.
El acumulado: 60.423 empleos perdidos entre 2024 y 2025
El informe del INDEC también permite reconstruir la serie histórica. Entre 2024 y 2025 se perdieron 60.423 puestos de trabajo en la APN, una cifra que ya anticipaba la magnitud del ajuste que se profundizaría en 2026.
Con los datos de enero de este año, la tendencia se mantiene, aunque con un ritmo algo menor: 1.415 empleos menos que en diciembre, lo que representa una caída del 0,5% en el primer mes del año.
El contexto: la «motosierra» libertaria como política de Estado
La reducción del empleo público es uno de los ejes centrales de la gestión de Javier Milei. Bajo la consigna de «achicar el Estado para agrandar la Nación», el gobierno libertario viene aplicando una política sistemática de recortes en la administración pública, las empresas y las sociedades del Estado.
La «motosierra», como el propio Presidente denomina a su política de ajuste, ya mostró resultados en términos fiscales, pero también tiene un costo social y laboral que se refleja en las cifras del INDEC. Los 62.000 empleos perdidos son, en su mayoría, puestos de trabajadores que quedaron fuera del sistema.
Las críticas de la oposición y la defensa del oficialismo
El dato de los 62.000 empleos públicos perdidos generó críticas desde la oposición, que acusa al gobierno de «desguazar el Estado» y de «dejar a miles de familias sin sustento». Desde el kirchnerismo y otros espacios opositores, se advierte que el ajuste en el empleo público tiene un impacto directo en la calidad de los servicios que reciben los ciudadanos.
El oficialismo, por su parte, defiende la medida como necesaria para equilibrar las cuentas públicas y eliminar el déficit fiscal. «No hay plata», eslogan que acompañó la campaña de Milei y que se convirtió en la justificación de cada recorte, también se aplica al empleo público.
La motosierra de Milei ya cortó 62.000 empleos públicos en poco más de dos años de gestión. El último informe del INDEC confirma la tendencia a la baja en casi todas las áreas del Estado, con la única excepción de la administración centralizada que mostró un leve repunte en enero. La administración descentralizada, la desconcentrada, otros entes y las empresas del Estado siguen perdiendo personal mes a mes. El objetivo de achicar el Estado se cumple, pero el costo social y laboral del ajuste ya es una realidad para miles de familias argentinas. Mientras el gobierno celebra el equilibrio fiscal, los despedidos buscan reinsertarse en un mercado laboral cada vez más competitivo y restrictivo.




