Amenazan a la bicampeona del Argentina Open para que pierda en Turquía.
El mundo del tenis profesional se encuentra conmocionado tras la grave denuncia realizada por la húngara Panna Udvardy. La jugadora, reconocida en nuestro país por haberse consagrado bicampeona del Argentina Open de manera consecutiva, reveló que fue víctima de una extorsión violenta antes de su debut en el torneo WTA 125 de Antalya, en Turquía. Los mensajes intimidatorios no solo exigían su derrota deportiva, sino que incluían amenazas directas de muerte contra su círculo íntimo.
La deportista, que actualmente ocupa un lugar cercano al puesto 95 del ranking mundial, utilizó sus redes sociales para visibilizar el acoso sistemático que sufren las tenistas por parte de mafias de apuestas o extorsionadores. Según Rosario 3, el mensaje recibido por Udvardy contenía advertencias escalofriantes: “Si no perdés mañana contra Anhelina (Kalinina), iremos tras tu familia”. La intimidación fue acompañada por fotos de armas de fuego y datos sensibles de sus parientes, como números de teléfono, direcciones particulares y modelos de vehículos que conducen.

Un protocolo de seguridad ante la filtración de datos
Udvardy relató que el contenido de los mensajes fue sumamente perturbador, ya que demostraba un nivel de inteligencia previa sobre su vida privada. Ante esta situación, la tenista se comunicó de inmediato con la supervisora de la Women’s Tennis Association (WTA) y alertó a sus padres en Hungría. “La persona me dijo que, si no perdía mi partido, le harían daño a miembros de mi familia. Decían que sabían dónde vive mi familia, qué autos conducen y que tenían sus números de teléfono”, detalló con preocupación.
La organización del circuito femenino inició una investigación interna, ya que existe la firme sospecha de que estos datos personales pudieron haber sido filtrados desde una base de datos propia de la WTA. Según informaron las autoridades del circuito, este no es un caso aislado, y se han registrado amenazas con el mismo ‘modus operandi’ contra otras jugadoras en las últimas semanas, lo que apunta a una vulnerabilidad crítica en la protección de la información de las atletas.
Custodia policial y el impacto en el resultado deportivo
La denuncia movilizó un operativo de seguridad internacional. El consulado envió tres agentes de policía para custodiar el encuentro de Udvardy en Antalya, mientras que en Hungría, fuerzas de seguridad locales acudieron a los domicilios de sus familiares para brindarles protección efectiva. En lo estrictamente deportivo, la tenista disputó el partido bajo una presión psicológica extrema y terminó cayendo ante la ucraniana Anhelina Kalinina por 7-6 (3) y 7-5, quedando eliminada del certamen turco.
A pesar de la derrota, Udvardy expresó su gratitud por la rápida respuesta diplomática: “Estoy muy agradecida por la protección a mi familia”. Sin embargo, fue categórica al exigir un cambio estructural en el tenis profesional. “Esto no es normal. Incluso siendo deportistas o figuras públicas, no es aceptable recibir amenazas contra nuestras familias. Espero que la WTA tome acciones más fuertes para proteger la seguridad de las tenistas”, sentenció.
Antecedentes que encienden las alarmas en el circuito
Este episodio se suma a otro caso reciente denunciado por la italiana Lucrezia Stefanini durante la clasificación del Indian Wells Open. Stefanini también recibió mensajes de WhatsApp con fotos de armas y los nombres de sus padres, exigiéndole que perdiera para no sufrir represalias. Al igual que Udvardy, la italiana informó lo ocurrido y recibió seguridad especial, aunque también terminó perdiendo su partido clasificatorio. Estos eventos ponen de manifiesto una red de extorsión que acecha el deporte blanco y que requiere medidas urgentes de ciberseguridad y protección física.




