El Xeneize tiene todo acordado con el volante de Argentinos Juniors, pero la negociación entre clubes está trabada. Gimnasia tasó su parte del pase en casi 3 millones de dólares y el Bicho no quiere desprenderse del jugador a cualquier precio. El cupo para incorporar caduca el martes. El reloj corre y la paciencia se agota.
La novela del cuarto refuerzo de Boca suma un nuevo capítulo de tensión. El club de la Ribera puso sus ojos en Alan Lescano, el capitán de Argentinos Juniors, y ya cerró un acuerdo con el volante. Sin embargo, la transferencia está trabada porque no hay entendimiento entre el Bicho y Gimnasia, los dueños del pase del jugador. El Lobo tasó su parte en una cifra cercana a los tres millones de dólares, una suma que complica las negociaciones.
El tiempo, además, juega en contra. El cupo para incorporar caduca el próximo martes, por lo que Boca tiene apenas unos días para destrabar la operación. Si no lo logra, deberá esperar al próximo mercado de pases para sumar a un mediocampista creativo de las características de Lescano, una prioridad para el cuerpo técnico. Según TyC.
El representante mete presión, pero Argentinos no tiene urgencia
En medio de la pulseada, Andrés Guglielminpietro, representante de Lescano y hombre de buena relación con todas las partes involucradas, trabaja contrarreloj para que la transferencia sea exitosa. Sin embargo, por ahora sus gestiones no han dado resultado y en Boca crece la expectativa mientras el reloj sigue avanzando.
En Argentinos Juniors no ven con malos ojos la salida del jugador, principalmente por una cuestión económica: las tempranas eliminaciones en Copa Argentina y Copa Libertadores fueron un golpe duro para el presupuesto del club. Pero eso no significa que haya urgencia. «Podemos esperar al siguiente mercado de pases», aseguran en La Paternal.
Malaspina fue claro: «Para nosotros es muy difícil venderlo»
El presidente de Argentinos, Cristian Malaspina, fue tajante en diálogo con TyC Sports sobre la situación. «Para nosotros es muy difícil venderlo», afirmó, explicando que cualquier ecuación económica que implique recibir menos de lo que consideran justo no les sirve, porque la dificultad para reemplazar a un jugador como el Pipa sería enorme.
Mientras tanto, Boca espera y negocia. Luego de varios mercados en los que Lescano fue ofrecido sin éxito, el Xeneize finalmente aceleró por el jugador. Ahora, corre una carrera contra el tiempo y contra las pretensiones del Tripero. Si la operación se cae, el cuarto refuerzo quedará para la historia como el que pudo ser y no fue. El martes, vence el cupo. Después, será demasiado tarde.




