El ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, abrió la puerta de su despacho a los referentes del sector supermercadista y el diagnóstico fue contundente.
Los empresarios señalaron que el principal problema que hoy afecta su actividad no es la macroeconomía, sino las tasas municipales que aplican los intendentes. Caputo calificó la reunión como “excelente” y salió a visibilizar un reclamo que pone en el centro de la escena a los jefes comunales de Lanús, Pilar, Luján, Hurlingham, Bahía Blanca y Quilmes, entre otros.
El reclamo que unificó a las grandes cadenas: “Tasas que no corresponden”
La reunión, de la que participaron el secretario de Coordinación Productiva, Pablo Lavigne, y representantes de Cencosud, Carrefour, Changomás, Coto, Día y La Anónima, tuvo un eje central que atravesó toda la conversación: el impacto de la presión fiscal municipal sobre el sector.
los empresarios plantearon que las altas tasas que aplican los municipios no tienen una contraprestación que las justifique, y que por ley no corresponderían en muchos casos. Caputo, lejos de bajarle el tono al reclamo, lo replicó en sus redes sociales con números concretos.
Lanús y Pilar, los más cuestionados: tasas que superan el 6%
El ministro no se guardó nada y señaló con nombre y apellido a los intendentes que, según los supermercadistas, aplican las tasas más elevadas. En Lanús, el intendente Julián Álvarez cobra una tasa municipal del 6,36%. En Pilar, Federico Achával aplica un 4,50% más un adicional de $435.997 por Fondo Educativo y una percepción al cliente del 2% por tasa ambiental.
“Absolutamente descabellado”, calificó Caputo en su cuenta de X, en un mensaje que rápidamente se viralizó y puso en el centro del debate la relación entre Nación y municipios.
El mapa de las tasas: Luján, Hurlingham, Bahía Blanca y Quilmes también en la lista
El relevamiento que los supermercadistas le acercaron al ministro incluyó a otros distritos donde la presión fiscal también es elevada. En Luján, la tasa alcanza el 4,20%, pero sumado un adicional ambiental del 1,50% trepa al 5,13%. En Hurlingham, la tasa base es del 3,50%, pero con aportes para comedores y merenderos (1%) y protección ciudadana, llega al 4,50%. En Bahía Blanca, la tasa del 2,70% más adicionales se eleva al 4,05%. En Quilmes, el 3,74% base más adicionales también alcanza el 4,05%.
El mensaje del sector fue claro: estas tasas no solo afectan la rentabilidad de las empresas, sino que terminan trasladándose a los precios que pagan los consumidores.
Caputo: “Tasas que perjudican al sector y a los consumidores”
El ministro de Economía utilizó su cuenta de X para darle visibilidad al reclamo y alinear su discurso con la preocupación de los empresarios. “Mantuve una excelente reunión junto a Pablo Lavigne y representantes de supermercados, quienes nos plantearon que el principal problema que hoy los afecta son las altas tasas que aplican los municipios, que por ley no corresponden, ya que no tienen una contraprestación que las justifique: tasas que perjudican al sector y, por supuesto, a los consumidores”, escribió.
La publicación no pasó desapercibida. En un contexto donde la inflación y el poder adquisitivo son temas centrales de la agenda pública, poner el foco en los municipios como responsables de una parte de la presión de costos es un movimiento político de alto impacto.
El sector supermercadista unifica el reclamo y el gobierno escucha
La convocatoria a las principales cadenas del país no fue casual. El gobierno busca articular una agenda productiva que tenga en cuenta los costos que enfrentan las empresas en los distintos niveles del Estado. Y los intendentes, con sus tasas municipales, quedaron en el centro de la tormenta.
Los supermercadistas, que durante años mantuvieron un perfil bajo en la discusión pública, esta vez encontraron en Caputo un vocero dispuesto a amplificar su reclamo. La reunión terminó con un diagnóstico compartido: las tasas municipales son un problema estructural que requiere una solución urgente.




