Mientras la construcción arrancó el año con una suba del 1,2% y acumula optimismo, la industria acumula su séptima caída consecutiva con un desplome del 3,2% en enero. Los sectores más golpeados: autos (-25,7%), textiles (-23,9%) y maquinaria (-20,2%). El INDEC reveló una brecha que preocupa.
La economía argentina muestra dos caras bien distintas. Mientras la construcción arrancó 2026 con el pie derecho, la industria sigue en terapia intensiva sin encontrar la salida. Los datos difundidos este viernes por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) son un fiel reflejo de una brecha que se profundiza: el sector fabril acumula su séptima caída consecutiva, mientras que la actividad de los ladrillos muestra signos de recuperación.
El índice de producción industrial manufacturero (IPI) cayó un 3,2% en enero contra el mismo mes del año anterior. Es la séptima vez que el sector cierra en rojo: julio (-0,7%), agosto (-4,2%), septiembre (-0,2%), octubre (-2,7%), noviembre (-8,8%), diciembre (-4%) y ahora enero (-3,2%). Diez de las dieciséis subclases relevadas terminaron con variaciones negativas. En el otro extremo, el indicador sintético de la actividad de la construcción (ISAC) mostró un aumento del 1,2%interanual y expectativas favorables para los próximos meses. Según Noticias Argentinas.
Industria, el mapa del dolor: autos, textiles y maquinaria en caída libre
El derrumbe industrial tiene nombres y apellidos. Los sectores más golpeados son los que requieren mayor inversión y tecnología. Vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes se desplomaron un 25,7% . Los productos textiles cayeron un 23,9% , mientras que prendas de vestir, cuero y calzado retrocedieron un 20,6% . La maquinaria y equipo también sufrió una fuerte contracción del 20,2% .
El único respiro llegó de la mano del tabaco (2,5%), la madera, papel, edición e impresión (0,2%) y las industrias metálicas básicas (0,2%). Pero son islas en un océano de rojo. La refinación del petróleo (-2,2%), los productos químicos (-7,2%) y los alimentos y bebidas (-0,7%) completan un panorama desolador.
Construcción, la excepción que crece: hormigón y pinturas por las nubes
Del otro lado de la vereda, la construcción sigue de racha. Cinco de los trece insumos relevados por el INDEC mostraron subas interanuales en enero. El rubro «resto de los insumos» (que incluye grifería, tubos de acero sin costura y vidrio) se disparó un 60,5% . El hormigón elaborado subió un 16,9% , los artículos sanitarios de cerámica un 15,8% , las placas de yeso un 11,7% y las pinturas para construcción un 10,5% .
Los números negativos también aparecen, pero con menor intensidad: cales (-15%), ladrillos huecos (-14,9%), mosaicos graníticos y calcáreos (-13,3%) y hierro redondo y aceros para la construcción (-10%) son los más afectados.
Expectativas a futuro: el optimismo que no termina de convencer
La encuesta cualitativa de la construcción muestra expectativas mixtas pero mayoritariamente positivas. Para los próximos tres meses (febrero-abril de 2026), el 67,7% de las empresas prevé que el nivel de actividad del sector no cambiará. Un 16,7% estima que aumentará, mientras que el 15,6% restante cree que disminuirá.
En el rubro de obras públicas, el 63,4% opina que el nivel de actividad se mantendrá estable, el 19,5% cree que aumentará y el 17,1% que caerá. Los números, aunque moderados, confirman que la construcción mira el futuro con más confianza que la industria.
Dos Argentinas: la que construye y la que no puede fabricar
Los datos del INDEC confirman una realidad que los empresarios vienen denunciando hace meses: la industria no logra remontar y es uno de los sectores más afectados por el modelo económico. La construcción, en cambio, encuentra en la obra pública y privada un motor que la mantiene a flote. La brecha, que ya supera los cuatro puntos porcentuales, es un síntoma más de una economía que camina con un pie en el acelerador y el otro en el freno.




