El economista Martín Rapetti advirtió que el país vive una recuperación «atípica»: el PBI sube, pero se destruyen 300.000 empleos formales. «Es la primera vez en más de una década que la economía crece y expulsa mano de obra», alertó.
La economía argentina crece, pero algo no cierra. Por primera vez en más de diez años, el país experimenta una recuperación que convive con la destrucción de empleo formal y el aumento de la precarización laboral. La advertencia la hizo el economista Martín Rapetti en un análisis que desnuda la paradoja del actual modelo económico.
En diálogo con Splendid AM 990, el director ejecutivo de Equilibra, investigador del CONICET y profesor de la UBA, describió un escenario de fuerte heterogeneidad sectorial que explica por qué el crecimiento no llega a los bolsillos de los trabajadores. Según Noticias Argentinas , los números son contundentes.
La paradoja: el PBI sube, el empleo formal se hunde
«Ha habido una recuperación después de la contracción inicial, pero es bastante atípica», afirmó Rapetti. Según explicó, los datos agregados reflejan expansión económica, pero al desagregar se observa que «hay un segmento muy pequeño de actividades que se expanden y otras que no» .
El rasgo distintivo del actual ciclo es que «es el primer ciclo de recuperación de la actividad que no coincide con un crecimiento del empleo» . Y fue más preciso: «La actividad económica se recupera, pero como los sectores más empleo-intensivos caen, el empleo cae. Es la primera vez que, dentro de más de una década de estancamiento, cuando la economía sube expulsa mano de obra».
Los que crecen vs. los que generan trabajo
Rapetti detalló con precisión quirúrgica los sectores ganadores y perdedores de esta recuperación selectiva:
Los que crecen (pero no generan empleo):
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Agro
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Minería
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Energía
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Servicios financieros
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Servicios profesionales exportables (como software)
Son sectores capital-intensivos, que requieren poca mano de obra para expandirse.
Los que se hunden (y son intensivos en trabajo):
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Comercio minorista
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Industria manufacturera
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Construcción
«Los tres grandes rubros visibles que se han contraído fuerte son precisamente los que más empleo generan», subrayó.
300.000 empleos formales destruidos
Al analizar la evolución del mercado laboral entre el tercer trimestre de 2023 y el tercer trimestre de 2025, Rapetti encontró un fenómeno engañoso: el total de ocupados creció en torno a 330.000 personas. Pero la foto es más compleja.
«En realidad destruiste cerca de 300.000 empleos formales, de los cuales casi 200.000 son empleos privados en blanco», precisó.
El incremento neto, indicó, se sostuvo por el avance del trabajo informal y del cuentapropismo:
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Monotributistas: aumentaron alrededor de 150.000.
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Cuentapropistas informales: crecieron unos 460.000. «Son changas, trabajos precarios. Ese es el empleo que se creó», describió.
El dólar, la competitividad y las reservas
En materia cambiaria, el economista consideró que el nivel actual del dólar resulta bajo desde el punto de vista productivo. «Con este tipo de cambio Argentina es poco competitiva en sectores como la industria y el turismo», sostuvo, y mencionó como ejemplo el récord de argentinos que viajaron al exterior el año pasado.
Sin embargo, advirtió que la sostenibilidad del esquema depende de la acumulación de reservas. «Es difícil sostener un tipo de cambio en estos niveles cuando tenés el mercado de capitales cerrado para el Estado, déficit de cuenta corriente y al sector privado comprando dólares para ahorro», explicó.
Su conclusión: «Para acumular reservas, el tipo de cambio va a tener que ser un poco más alto» .
El programa de Milei: éxito en desinflación, deuda en reservas
Respecto del programa de estabilización del gobierno de Javier Milei, Rapetti sostuvo que no se trata de un plan integral diseñado con antelación, como ocurrió en otras experiencias históricas. «No es el Plan Austral, no es el Plan Real, no es el plan de Israel», comparó.
Aun así, reconoció que «ha tenido un éxito bastante bueno» en la desaceleración inflacionaria.
Sin embargo, planteó que la prioridad debería desplazarse. «Si yo estuviera al frente del equipo económico, pasaría a un segundo plano la desinflación y le prestaría mucho más atención al reacceso a los mercados de capitales y a la acumulación de reservas «, afirmó. A su entender, también debería enfocarse en la recuperación de la actividad y el empleo.
Las reformas no generan empleo por sí solas
Consultado sobre el impacto de las reformas estructurales y los acuerdos comerciales recientes, consideró que su efecto de corto plazo será limitado. «Lo que genera empleo es el crecimiento económico. Si la economía no crece fuerte, no se genera empleo», señaló.
Y agregó una observación clave para entender la lógica empresarial: «Es difícil que un empresario salga a contratar gente solo porque le bajaron los costos de despido si no tiene demanda» .
La pelea con los empresarios: ¿política o economía?
Finalmente, al referirse a la confrontación del Presidente con grandes empresarios, relativizó su impacto económico inmediato. «Me cuesta ver una Argentina a la que le vaya bien y a las grandes empresas argentinas les vaya mal», afirmó.
Y concluyó que ese tipo de disputas «parecen más parte de una estrategia política que otra cosa», sin efectos concretos en el corto plazo sobre la actividad.
La síntesis de una paradoja
El análisis de Rapetti deja una imagen clara de la economía argentina actual: crecimiento sin empleo, recuperación con precarización, desinflación con atraso cambiario. Un cóctel inédito en las últimas décadas, que plantea interrogantes sobre la sostenibilidad social del modelo y la capacidad de generar trabajo digno en los sectores que realmente mueven la aguja del empleo.




