Giro estratégico: Donald Trump autorizó la llegada de un petrolero ruso a Cuba por la crisis energética.
En una decisión que marca un fuerte contraste con la política de máxima presión hacia la isla, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que no pondrá reparos a la llegada de combustible ruso a Cuba. Desde West Palm Beach, el mandatario justificó su postura basándose en la crítica situación humanitaria que atraviesa la población cubana, afectada por apagones masivos y falta de recursos básicos.
El cargamento del «Anatoly Kolodkin» y su impacto en la isla
El buque ruso Anatoly Kolodkin, que se encuentra bajo sanciones de Occidente debido al conflicto en Ucrania, transporta aproximadamente 730.000 barriles de crudo. Según los registros de seguimiento, la embarcación tiene previsto atracar este martes en la ciudad de Matanzas.
Especialistas en energía calculan que de este cargamento se podrían obtener unos 180.000 barriles de diésel, una cifra vital que permitiría cubrir el consumo diario de Cuba durante un periodo de entre 9 y 10 días. Esta tregua llega en un momento donde el endurecimiento de las restricciones de Washington había dejado a la isla con un acceso casi nulo a envíos petroleros, impactando severamente en hospitales y el transporte público.
Definiciones de Trump: «Tienen que sobrevivir»
A bordo del Air Force One, Trump fue tajante al ser consultado sobre si esta medida favorecía los intereses de Moscú en la región. “Tienen que sobrevivir. No nos importa que reciban un cargamento porque lo necesitan”, sostuvo el mandatario, priorizando la necesidad de «calefacción y refrigeración» de los ciudadanos por sobre las tensiones geopolíticas.
Respecto a la procedencia del combustible, el presidente estadounidense minimizó el rol de Rusia en la operación: “Les dije: si un país quiere enviar algo de petróleo a Cuba ahora mismo, no tengo ningún problema, sea Rusia o no”. Además, restó importancia al beneficio para el Kremlin, señalando que simplemente «pierde un cargamento de petróleo, eso es todo».
Duras críticas al régimen de La Habana
A pesar de ceder en el bloqueo petrolero por razones humanitarias, Donald Trump mantuvo un discurso sumamente crítico hacia el gobierno de Miguel Díaz-Canel. “Cuba está acabada. Tienen un mal régimen. Tienen un gobierno muy malo y corrupto”, sentenció, asegurando que el arribo de este buque no modificará la situación terminal que, según su visión, atraviesa la administración de la isla.
Esta decisión reaviva el debate internacional sobre la eficacia de las sanciones y el equilibrio entre la presión política y el bienestar de las poblaciones civiles en contextos de crisis energética extrema.




