Alivios fiscales en Esquel: fuerte plan para reactivar la construcción.
La Municipalidad de Esquel ha puesto en marcha un ambicioso programa de incentivos tributarios diseñado para transformar la ciudad en un polo de inversión privada. El plan, presentado este martes por el intendente Matías Taccetta y la secretaria de Economía, Florencia Garzonio, busca no solo facilitar el acceso a la vivienda para la clase media, sino también motorizar la economía regional a través de la desregulación y la baja de la presión impositiva en el sector inmobiliario.
Un plan estratégico para la inversión y la vivienda
La nueva normativa surge como una respuesta directa a la necesidad de reactivar el mercado local mediante una baja de la carga tributaria. Según explicó el intendente Taccetta, el objetivo central es «disminuir la totalidad de los impuestos vinculados a la construcción, incluido Ingresos Brutos». Esta medida forma parte de una visión a largo plazo que pretende eliminar barreras burocráticas y atraer capitales que actualmente se encuentran inactivos.
Entre los beneficios más disruptivos que establece la ordenanza se destacan:
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Bonificación del 80% en los derechos de edificación.
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Suspensión del impuesto inmobiliario por un lapso de tres años para quienes inicien obras.
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Gestión simplificada, permitiendo que los beneficios se otorguen mediante resolución directa para garantizar rapidez y eficiencia.
Fomento del empleo local y desarrollo urbano
Un pilar innegociable de esta iniciativa es el impacto social en el mercado de trabajo. Para acceder a las exenciones, se establece un requisito estricto: el 80% de la mano de obra contratada debe ser local. Al respecto, Taccetta enfatizó: «Lo que estamos buscando es generar trabajo en un sector tan importante para nosotros como es la construcción». El programa es inclusivo, abarcando desde familias que proyectan ampliar su hogar hasta desarrolladores de grandes loteos o complejos de departamentos.
Asimismo, la gestión apuesta a un reordenamiento territorial. Se busca incentivar la edificación en terrenos baldíos para consolidar el núcleo urbano y evitar la dispersión que encarece los servicios públicos. «Si más gente puede lotear, creemos que el valor de la tierra va a disminuir. Queremos bajar esos costos para que la clase media se aboque y pueda acceder, por ejemplo, a un crédito hipotecario», señaló el jefe comunal.
Plazos, condiciones y visión financiera
Para evitar la especulación inmobiliaria y asegurar la circulación de capital, la ordenanza impone tiempos claros de ejecución. Una vez presentada la carpeta, el beneficiario tiene un máximo de 3 meses para iniciar los trabajos y la obra debe finalizarse en un plazo no mayor a 2 años.
Desde el área económica, Florencia Garzonio defendió la lógica recaudatoria detrás de las quitas impositivas. «Es un recurso que se genera porque probablemente hay gente que, de otra manera, no invertiría. Ese 20% que el contribuyente paga es un ingreso nuevo; un ingreso que, de otra manera, el municipio no hubiera tenido», precisó la funcionaria. Además, subrayó que la medida dinamizará la venta de materiales y el consumo en los comercios de cercanía.
Los interesados en adherirse a este régimen de beneficios tendrán una ventana de oportunidad limitada hasta diciembre de 2027. Cumpliendo los plazos de obra, los inversores gozarán de tres años de beneficios impositivos plenos.




