Carolina Pardo Said, ex jefa de Compras del Ministerio de Seguridad, fue declarada culpable por unanimidad en un histórico juicio escabinado. La justicia probó que direccionó al menos ocho contrataciones por más de un millón de pesos hacia su pareja. La pena: un año de prisión en suspenso e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. El fallo sacude la política provincial y sienta un precedente.
La corrupción en la administración pública tiene nombre y apellido en Chubut. Este jueves, un tribunal escabinado integrado por tres jueces profesionales y dos vecinos de Rawson condenó por unanimidad a Carolina Pardo Said, ex jefa del Departamento de Compras del Ministerio de Seguridad, por el delito de negociaciones incompatibles con la función pública. La sentencia, que incluye inhabilitación perpetua para ocupar cargos públicos y el pago de costas procesales, se conoció en las primeras horas de la tarde en la Oficina Judicial de Rawson.
El fallo, que marca un antes y un después en la lucha contra la corrupción en la provincia, fue dictado por los jueces Jorge Novarino, Eve Ponce y Laura Martini, junto a dos ciudadanos de Rawson que reunieron las condiciones para esta función. La ahora condenada estuvo presente junto a su abogado defensor Diego Cruceño, mientras que la acusación fue sostenida por el fiscal general Omar Rodríguez y la funcionaria de fiscalía Analía Acuña.
Más de un millón de pesos: los contratos que sellaron su destino
El juicio oral y público logró probar que Pardo Said, mientras cumplía funciones como jefa del Departamento de Compras del Ministerio de Seguridad del Chubut, intervino en contrataciones que terminaron beneficiando a su pareja, Vicente Andrés García. Los trabajos incluyeron reparaciones mecánicas, refacciones edilicias y servicios eléctricos destinados a dependencias oficiales.
El monto total de las contrataciones superó el millón de pesos, una cifra que encendió las alarmas en la fiscalía y motivó una investigación exhaustiva. Durante el debate, los acusadores describieron cada uno de los ocho hechos que formaron parte de la causa, desde la construcción de un cesto de residuos para la sede del Ministerio de Seguridad en Rawson hasta tareas de albañilería, pintura, mecánica, chapa y electricidad en vehículos oficiales.
Un veredicto histórico: primer juicio escabinado por corrupción en Chubut
Este caso tiene un valor simbólico que trasciende la condena individual. Se trata del primer juicio por corrupción en la provincia resuelto mediante un tribunal escabinado, una modalidad que combina jueces técnicos con ciudadanos comunes seleccionados especialmente para participar en este tipo de juzgamientos.
La figura del jurado escabinado está contemplada en la Ley XV N° 30 (Ley de Juicios por Jurados) y corresponde a este tipo de conformación el juzgamiento de aquellos delitos cometidos en el ejercicio de la función pública. A diferencia del juicio por jurados puro, integrado en su totalidad por ciudadanos legos, en esta oportunidad la responsabilidad recayó sobre tres jueces técnicos y dos integrantes legos sorteados del padrón de potenciales jurados populares.
El fiscal general Omar Rodríguez sostuvo durante el juicio que Pardo Said «tuvo intenciones de beneficiar económicamente a su pareja, haciendo prevalecer el interés privado particular por encima del interés público al que estaba obligada cumplir en función de la tarea que desempeñaba». Esta línea argumental fue clave para que el tribunal escabinado dictara un veredicto de culpabilidad por unanimidad.
Las excusas de la imputada y la contundencia de las pruebas
En su descargo ante el tribunal, la exfuncionaria intentó justificar su accionar mencionando las «urgencias» que existían para realizar las contrataciones. Sin embargo, las pruebas reunidas durante la investigación resultaron contundentes. El fiscal Rodríguez y la funcionaria Acuña presentaron durante el debate oral todos los elementos recolectados en la etapa preparatoria, incluyendo documentación sobre las ocho contrataciones y testimonios que confirmaron el vínculo entre Pardo Said y García.
La jueza Karina Breckle había dispuesto previamente la apertura del juicio oral, allanando el camino para que este proceso histórico llegara a buen puerto. La defensa, a cargo del abogado Diego Cruceño, intentó sin éxito revertir la acusación.
Inhabilitación perpetua y pautas de conducta: los detalles de la condena
La sentencia dictada por el tribunal escabinado no solo declara la culpabilidad de Pardo Said, sino que establece penas ejemplares. Además del año de prisión en suspenso, la exfuncionaria deberá cumplir con pautas de conducta durante ese período y enfrenta la inhabilitación perpetua para ocupar cargos públicos, una sanción que le cierra las puertas de la administración estatal de por vida.
El tribunal también impuso el pago de las costas del proceso, un golpe económico adicional para la condenada. Este combo de sanciones busca enviar un mensaje claro a la sociedad y a los funcionarios públicos: los actos de corrupción tienen consecuencias severas en Chubut.
Un precedente que sacude la política provincial
El caso Pardo Said se suma a una serie de procesos por corrupción que están marcando agenda en la provincia. Recientemente, otros exfuncionarios provinciales enfrentaron la justicia por hechos similares, lo que evidencia un cambio de época en el tratamiento judicial de estos delitos.
Para el gobernador y las autoridades provinciales, este tipo de condenas «sientan un precedente para los ciudadanos de Chubut, que hace mucho tiempo vienen exigiendo transparencia a la política». La consigna es clara: no permitir que ningún funcionario piense que puede beneficiarse ilegalmente a costa del erario público.
El caso también destaca por la participación ciudadana en la administración de justicia. Los dos vecinos de Rawson que integraron el tribunal escabinado tuvieron en sus manos la responsabilidad de juzgar a una exfuncionaria acusada de corrupción, una experiencia que fortalece la confianza de la comunidad en el sistema judicial.




