Mientras la empresa desvía ganancias millonarias a Brasil y Salta, la cuenca del Golfo San Jorge registra su peor caída en años. El propio Jorge Ávila, secretario general de Petroleros Privados, apuntó contra la operadora por romper la paz social y exigió inversiones urgentes para sostener los 3 mil puestos de trabajo en riesgo.
La industria petrolera de Chubut se estremece. Pan American Energy (PAE), la operadora más importante de la cuenca del Golfo San Jorge, registró una caída estrepitosa del 10% en su producción durante el último año, pasando de 11.300 metros cúbicos por día a apenas 9.800. El dato es alarmante si se compara con el resto de las compañías de la región, cuyo declino promedio fue de solo el 2%.
Mientras PAE renegoció su contrato de concesión por 40 años, los fondos generados en Cerro Dragón están siendo desviados hacia parques eólicos en Brasil y proyectos de litio en Salta, dejando a la provincia en una situación de abandono similar a la que precedió la salida de YPF en 2012.
Números que asustan: PAE perfora en picada mientras el resto de la cuenca se sostiene
Los números no mienten y la realidad de los yacimientos lo confirma: Pan American Energy ha dejado de priorizar a Chubut. La caída del 10% en la producción resulta catastrófica si se la compara con el resto de las operadoras de la cuenca, que lograron mantener sus niveles con un declino promedio de apenas el 2%.
Lo más paradójico es que incluso empresas como YPF y Tecpetrol, que se encontraban en procesos de salida de la región o con inversiones limitadas, hayan logrado mantener o incluso subir su producción. Mientras tanto, PAE «se estrelló» con resultados que, según expertos del sector, se aceleraron notablemente desde enero de 2025 bajo la nueva gestión de la compañía.
Y la situación es aún más grave considerando el contexto internacional: con el barril de petróleo cotizando por encima de los 110 dólares, el declino de la inversión de PAE no se detiene. Una paradoja incomprensible para los trabajadores y empresarios de la región.
Inversiones en fuga: las ganancias de Chubut se van a Brasil, Salta y al fracaso del OffShore
La caída en la cantidad de pozos perforados y de equipos activos tiene una correlación directa con la falta de desembolsos en dólares constantes. Increíblemente, tras haber renegociado su contrato de concesión por cuatro décadas el año pasado, PAE decidió bajar sus inversiones en la región.
Las ganancias siderales obtenidas en la provincia están siendo destinadas a proyectos ajenos a la cuenca: parques eólicos en Brasil, la explotación de litio en Salta y una aventura en exploración OffShore que terminó en fracasos rotundos. En este esquema, la figura del actual CEO, Fausto Careta, emerge como el principal responsable de una política que prioriza el lobby por sobre la producción.
Los expertos del sector son contundentes: este declino acelerado envía señales inequívocas de un plan orquestado para abandonar Cerro Dragón, el activo más importante de la compañía en la Argentina.
Guerra gremial: Jorge Ávila apunta contra PAE por romper la paz social
La crisis no es solo productiva, sino también social. El secretario general de Petroleros Privados, Jorge Ávila, salió al cruce de la empresa con dureza y la acusó de romper la paz social en la cuenca. El gremialista exigió inversiones concretas para sostener los puestos de trabajo y advirtió que la situación podría derivar en una crisis sin precedentes en Comodoro Rivadavia.
La preocupación está más que justificada: PAE ya inició un ajuste brutal contra las PyMEs locales, que ya no logran sostener la cadena de pagos ni los costos operativos frente a la presión de la operadora. El impacto en el empleo es devastador: más de 3 mil puestos de trabajo se perderían en el Golfo si la tendencia no se revierte.
En los pasillos de la industria, las críticas hacia Careta crecen debido a su aparente favoritismo hacia ciertas empresas de servicios que poseen equipos de torre, mejorándoles las tarifas en un claro ejercicio de lobby. Ya surge una pregunta recurrente: ¿Terminará el actual CEO, al igual que su antecesor, convirtiéndose en empleado de alguna de esas PyMEs beneficiadas?
El espejo de YPF y la advertencia del gobernador Ignacio Torres
El camino que ha tomado PAE guarda un parecido escalofriante con el proceso que inició YPF en 2012. En aquel entonces, la petrolera estatal comenzó a desviar sus inversiones masivamente hacia Vaca Muerta, dejando a Chubut con apenas una fracción de los recursos (llegando a representar solo el 14% de lo invertido en Neuquén para 2021). Hoy, PAE parece repetir ese manual de abandono, priorizando el no convencional neuquino y sus proyectos internacionales.
Como contracara a esta desidia, el gobernador de Chubut, Ignacio «Nacho» Torres, puso en valor la reactivación del yacimiento Manantiales Behr. «Hoy vemos cómo, a partir de una nueva mirada y de decisiones concretas, se recuperan niveles de actividad y producción. Esto demuestra que, con inversión y tecnología, incluso las áreas maduras pueden volver a crecer», sentenció el mandatario.
La gestión de Torres dejó en claro que la madurez de la cuenca no es una excusa para el abandono, sino un desafío que requiere compromiso. Un compromiso que, a la luz de los datos, Pan American Energy parece haber roto definitivamente.
Radiografía de una desinversión anunciada: los números que condenan a PAE
La foto de la situación es clara y preocupante:
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Caída de producción: -10% en el último año (de 11.300 a 9.800 m³/d).
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Contraste regional: El resto de las operadoras de la cuenca declinó solo un 2%.
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Desvío de fondos: Ganancias locales destinadas a Brasil (parques eólicos), Salta (litio) y exploración OffShore.
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Impacto social: Ajuste brutal sobre la cadena de pagos de las PyMEs comodorenses, con más de 3 mil puestos de trabajo en riesgo.
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Responsabilidad directa: Gremios y expertos apuntan al CEO Fausto Careta como principal responsable del aceleramiento del declino desde enero de 2025.
La pregunta que todos se hacen en la cuenca del Golfo San Jorge es si PAE está repitiendo el mismo libreto que YPF utilizó antes de su salida definitiva de Chubut. Por ahora, los números y las denuncias gremiales encienden todas las alarmas.
