El exsecretario de Comercio y dirigente justicialista Guillermo Moreno bajó a la Patagonia con un mensaje filoso que combinó diagnóstico económico, autocrítica partidaria y una advertencia directa al presidente Javier Milei.
Fue este sábado en la sede de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, donde brindó una cátedra abierta sobre Economía Argentina, Producción y Desarrollo, y dejó definiciones que retumbaron en el auditorio. «Milei está nervioso porque sabe que la situación social está muy complicada», disparó el referente peronista, que no se guardó críticas ni para el Gobierno ni para los propios.
Moreno fue consultado sobre el encuentro que el viernes reunió en Parque Norte al sector del peronismo que no responde ni a Cristina Fernández de Kirchner ni al gobernador bonaerense Axel Kicillof, un espacio que busca perfilarse para las elecciones de 2027. Su respuesta fue un llamado a la calma y, sobre todo, al orden interno.
«Juntarse en contra de Cristina o Kicillof es un error»: el tirón de orejas al peronismo
Moreno celebró que los compañeros «se encuentren, debatan» y consideró que «a medida que se junten habrá más precisiones». Pero acto seguido lanzó una advertencia que sonó a tirón de orejas para los organizadores del cónclave: «Pero si es en contra de Cristina o de Kicillof, es un error», sentenció, marcando la cancha en un peronismo que no logra resolver su interna y que amaga con fragmentarse a dos años de las presidenciales.
«Quedó clara la expresión de hoy que estamos en algunos temas con un poco más de precisión, sobre todo cómo se reindustrializa el país, cómo hacemos para que todo aquel que quiera trabajar tenga trabajo», indicó Moreno, que destacó el valor del encuentro pero le puso un techo a las expectativas: «Está bien que se encuentren y será una de las primeras reuniones que tendrán».
Primero el proyecto colectivo, después el frente electoral
Consultado sobre la posibilidad de un acuerdo o alianzas entre peronistas, radicales y otros espacios, el dirigente fue tajante: «El peronismo siempre es frentista, pero primero tenemos que resolver los temas internos». La definición de Moreno no dejó margen para la especulación: «Tenemos que entender que hay un proyecto colectivo, elegir al mejor candidato y después hacer el frente electoral. No hay que empezar al revés».
El mensaje apuntó al corazón de la interna peronista, que en las últimas semanas mostró fisuras cada vez más evidentes entre el kirchnerismo duro, el sector de Kicillof y los que buscan una tercera vía. Moreno reclamó paciencia estratégica y un orden de prioridades que, según su visión, hoy no se está respetando.
«No hay negocio que gane plata, salvo dos o tres sectores extractivistas»
En el tramo más picante de su disertación, Moreno analizó el presente económico y fue letal con el diagnóstico: «Este es un año difícil. Está muy complicada la situación social. Milei lo sabe, por eso está nervioso. Es un gobierno que está desordenado en todos los aspectos», afirmó.
Luego fue al hueso de su crítica al modelo libertario: «Está muy mal la macroeconomía, que repercute en la microeconomía. No hay negocio que gane plata salvo dos o tres sectores extractivistas, pero así el 95% de la población queda afuera». Una definición que pintó de cuerpo entero su visión sobre un país que, para el exfuncionario, concentra la riqueza en pocas manos y condena a la mayoría a mirar desde afuera.
Moreno se fue de Trelew con el aplauso de los suyos y con un mensaje que dejó flotando en el aire patagónico: el peronismo tiene que ordenarse antes de soñar con frentes electorales, y el Gobierno de Milei está lejos de saber para dónde va. En la Universidad de la Patagonia, el dirigente habló de producción, de trabajo y de un país que, según él, solo funciona para unos pocos.
