La transición política en Venezuela no ha logrado frenar las violaciones a los derechos fundamentales en las cárceles
Así lo confirmó este lunes el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, quien advirtió que las prácticas de tortura y maltratos físicos contra los detenidos políticos continúan vigentes, a pesar de la caída del régimen de Nicolás Maduro a principios de año.
Denuncias de torturas en centros de detención
Durante una sesión clave del Consejo de Derechos Humanos en Ginebra, Türk fue contundente al señalar que su oficina sigue recibiendo testimonios alarmantes. Las denuncias de torturas y tratos degradantes se concentran en instalaciones de máxima seguridad como Rodeo 1 y el Fuerte Guaicaipuro. La persistencia de estas prácticas sugiere que el aparato represivo aún se mantiene operativo dentro de los muros penitenciarios.
Según información extraída del medio Radio3, persisten «problemas sistémicos» que el cambio de mando no ha podido, o no ha querido, desmantelar. El organismo internacional manifestó su «profunda preocupación» ante la posibilidad de que estas violaciones se hayan normalizado dentro de la estructura judicial y de seguridad venezolana.
El fracaso de la amnistía y las cifras en disputa
Aunque el gobierno interino de Delcy Rodríguez impulsó una ley de amnistía el 19 de febrero, las organizaciones de derechos humanos aseguran que es una medida insuficiente y aplicada de forma selectiva. Mientras que las autoridades locales informaron la liberación de más de 7.300 personas, la ONU solo pudo verificar fehacientemente 950 casos, muchos de ellos bajo condiciones restrictivas que no garantizan una libertad plena.
De acuerdo con datos de la ONG Foro Penal, todavía existen 508 personas privadas de libertad por motivos políticos, incluyendo militares y ciudadanos extranjeros. La falta de una lista oficial y transparente por parte del gobierno alimenta las sospechas de que muchos presos continúan siendo sometidos a interrogatorios violentos e incomunicación prolongada.
Exigencia de acceso internacional a las cárceles
La ONU ha instado al gobierno interino a permitir el acceso inmediato y sin restricciones de veedores internacionales a todos los centros de detención. El objetivo es verificar de primera mano las condiciones de salud de los reclusos y poner fin a la impunidad de quienes ejecutan los malos tratos.
El alto comisionado recalcó que, si bien se han permitido algunas visitas familiares en los últimos días, esto es apenas un paso minúsculo. Venezuela necesita reformas estructurales urgentes para asegurar que el sistema judicial funcione con independencia y que las torturas dejen de ser un método de control político en el país.




