Ávila exige que equipos de YPF pasen a Petrominera para evitar el desguace.
El panorama energético en la cuenca del Golfo San Jorge atraviesa horas decisivas tras las declaraciones de Jorge «Loma» Ávila, secretario general del Sindicato de Petróleo y Gas Privado del Chubut. La organización gremial manifestó una profunda preocupación ante el inminente retiro de activos por parte de operadoras que finalizan sus contratos, con especial énfasis en la salida de YPF, lo que podría significar el desmantelamiento de la capacidad operativa instalada en la provincia.
El reclamo por la maquinaria: «Es inaceptable que se lleven todo»
Ávila calificó como una afrenta a la historia productiva de la región el hecho de que las empresas pretendan retirar la maquinaria pesada tras décadas de explotación de recursos naturales. Según el dirigente, el retiro de estos activos deja a Chubut en una situación de extrema vulnerabilidad técnica y laboral.
“Es inaceptable que, tras más de 100 años de actividad, las operadoras se retiren llevándose toda la maquinaria pesada”, consideró «Loma». El planteo central del gremio es que los equipos de perforación, que actualmente pertenecen a empresas como AESA, no salgan de la jurisdicción y sean transferidos a la petrolera estatal Petrominera SE.
Una estrategia soberana: consolidar la petrolera estatal
La propuesta elevada al gobernador Ignacio Torres no solo busca conservar las herramientas de trabajo, sino cimentar una estructura propia que permita a la provincia operar sus yacimientos sin depender de la logística externa. Ávila sostiene que contar con perforadores y equipos de workover propios es la única garantía para asegurar el futuro laboral de la región.
En relación a la salida de la operadora de bandera, el secretario general fue terminante: “Hoy YPF se va y deja la provincia sin Equipos Perforadores, sin Equipos de Workover, sin Equipos de Pulling, y se lo lleva todo”. Ante este escenario, la exigencia del sector trabajador es directa hacia la empresa y el Gobierno: “Que los deje, y nosotros vamos a ver cómo resolver el problema de una mejor manera”, sentenció.
El impacto ambiental y la responsabilidad empresarial
Para el sindicato, el retiro de las operadoras sin dejar la infraestructura necesaria agrava el panorama de los pasivos ambientales que quedan en el territorio. Ávila vinculó la salida de la maquinaria con la dificultad de absorber a los trabajadores que quedan en disponibilidad tras el fin de las concesiones.
“La intención es quedarse con los equipos y empezar a armar una empresa propia, nuestra, de la provincia de Chubut”, explicó el dirigente, subrayando que es injusto que las empresas se retiren dejando deudas ecológicas y sociales. “Encima que se van, que te dejan un pasivo ambiental terrible, tenés que hacerte cargo también de los Trabajadores sin que quede la posibilidad de que puedas darles un Trabajo”, concluyó.




