El sueño de la casa propia, pero más grande, está cada vez más cerca de concretarse para el mundo Boca
Juan Román Riquelme, presidente de la institución, confirmó avances significativos en los permisos necesarios para la tan anhelada ampliación del estadio Alberto J. Armando. Tras recibir el visto bueno de la concesionaria ferroviaria, el club se prepara para una obra que promete modernizar el templo xeneize y elevar su capacidad para recibir a una multitud, proyectando un estadio a la altura de los mejores del continente europeo.
El aval ferroviario, una llave maestra para la obra
Según información que fue extraída del medio El Comodorense, el avance principal radica en la aprobación técnica por parte de Ferrosur Roca SA. La empresa confirmó que el proyecto de reconstrucción y conexión de bandejas superiores no interfiere con la operatoria del ramal, un punto que históricamente había sido el mayor escollo legal debido a la cercanía de las vías.
Este respaldo es fundamental, ya que el diseño propuesto permite sortear las restricciones legales que impedían avanzar sobre viviendas colindantes o iniciar procesos de expropiación complejos. Con este obstáculo superado, la dirigencia celebra un paso determinante hacia el objetivo de alcanzar una capacidad de 80.000 espectadores para el año 2027.
El camino hacia la licitación y la visión de Riquelme
El proyecto ahora entra en su fase final de permisos ante la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT). Una vez superada esta instancia técnica, se habilitará la presentación formal de planos y la licitación correspondiente para el inicio de las obras. Riquelme, visiblemente entusiasmado, definió el proyecto con ambición: «Va a parecer un estadio de Europa», sentenció, prometiendo que antes de fin de año se verán cambios concretos en el estadio.
El presidente xeneize subrayó que su compromiso con la obra es total y personal, buscando dejar un legado arquitectónico que transforme la experiencia del hincha en el estadio. La modernización no solo apunta a la capacidad de público, sino a elevar los estándares operativos del predio, posicionando a la Bombonera como un ícono de la modernidad en el fútbol sudamericano.




