La tensión en Medio Oriente alcanzó un punto de ebullición este fin de semana
El presidente estadounidense, Donald Trump, lanzó un llamado urgente a las potencias mundiales para que desplieguen buques de guerra en el Estrecho de Ormuz, con el objetivo de garantizar la libre navegación ante la amenaza iraní de bloquear este paso vital para el suministro energético mundial. La Casa Blanca busca así internacionalizar la seguridad del enclave marítimo frente a la escalada de hostilidades.
El llamado de la Casa Blanca a las potencias mundiales
El mandatario utilizó su red social, Truth, para instar formalmente a naciones como China, Francia, Japón, Corea del Sur y el Reino Unido a que envíen sus propias flotas. Según la postura del gobierno norteamericano, la «restricción artificial» impuesta por el nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí, no solo afecta los intereses de Estados Unidos, sino la economía de todos los países que dependen de los hidrocarburos que circulan por la zona.
De acuerdo con información que fue extraída del medio El Nuevo Herald, Trump enfatizó que, si bien la capacidad militar de Irán ha sido severamente diezmada tras recientes ataques, el riesgo de ataques asimétricos con drones o minas submarinas persiste. En este sentido, reafirmó que Estados Unidos mantendrá una política de mano dura, advirtiendo que sus fuerzas «bombardearán sin cesar» cualquier intento iraní de interferir en el tráfico marítimo.
Crisis energética y el impacto en el mercado mundial
La preocupación central radica en el Estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo consumido a nivel global. El cierre de este paso, anunciado por Teherán como medida de represalia ante las operaciones militares de EE.UU. e Israel, amenaza con desatar una crisis de precios en los combustibles a nivel planetario.
Ante esta amenaza, la administración de Trump evalúa la creación de una «coalición internacional» para escoltar petroleros. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ya ha deslizado que la Marina estadounidense está lista para liderar este esfuerzo de protección si el bloqueo persiste. Irán, por su parte, ha respondido elevando la retórica, asegurando que cualquier infraestructura energética vinculada a Estados Unidos en la región podría convertirse en blanco de represalias, elevando el temor a un conflicto a gran escala.




