El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, declaró este martes en un tribunal federal de Miami en el marco del juicio penal contra el excongresista David Rivera
El caso investiga un presunto cabildeo ilegal a favor del régimen de Nicolás Maduro en 2017, a cambio de un contrato millonario con la petrolera estatal venezolana.
Rubio afirmó ante el jurado que Rivera, un amigo cercano de décadas, nunca le informó sobre un contrato de 50 millones de dólares con Citgo (subsidiaria de PDVSA) mientras intentaba influir en la política exterior hacia Venezuela.
Las claves del testimonio de Rubio
El jefe de la diplomacia estadounidense debió abandonar sus funciones en Washington y sus preparativos para la cumbre del G-7 en Francia para presentarse en su ciudad natal. Sus declaraciones fueron contundentes:
- Desconocimiento del contrato: Rubio aseguró que, de haber sabido que la empresa de Rivera recibía pagos de Citgo, «no habría tomado ninguna medida» respecto a las propuestas de su amigo.
- La reunión de 2017: Rivera le habría dicho a Rubio que tenía contactos influyentes para convencer a Maduro de dejar el poder. Rubio admitió que, aunque escéptico, le comentó la posibilidad a Donald Trump durante su primer mandato.
- Relación personal: Ambos fueron compañeros de departamento y aliados políticos republicanos desde los años 90.
La defensa de David Rivera
El excongresista, de 60 años, se ha declarado inocente. Sus abogados sostienen que:
- El trabajo para Citgo era estrictamente comercial y no político.
- Rivera no estaba obligado a registrarse como agente extranjero porque sus gestiones buscaban, supuestamente, ayudar a la oposición a desplazar a Maduro.
- Las conversaciones con Rubio eran independientes de su contrato profesional.
Maduro ante la justicia de EE. UU.
El juicio se desarrolla en un escenario post-intervención: Nicolás Maduro fue capturado el pasado 3 de enero en Caracas y actualmente se encuentra en una cárcel de máxima seguridad en Brooklyn, Nueva York. El exmandatario enfrenta cargos por narcotráfico y este jueves tendrá su primera vista preliminar, un hecho que marca un hito en la justicia internacional.




