El martes se mueve con una postal bastante pareja en buena parte de Chubut, aunque el detalle fino muestra diferencias que pueden cambiar el ritmo de la jornada entre una ciudad y otra.
Puerto Madryn, Trelew, Comodoro Rivadavia y Esquel comparten un pronóstico sin lluvias y con nubosidad variable, pero el viento vuelve a colarse como uno de los factores más incómodos hacia la noche. El dato sobresale porque, mientras la tarde empuja las temperaturas hacia arriba, el cierre del día suma ráfagas y obliga a mirar el cielo con algo más de atención.
En Puerto Madryn, la mañana arranca con cielo parcialmente nublado y una temperatura de 18 grados, en una franja que ya marca un piso templado para esta época. Durante la tarde, el termómetro escala hasta los 27 grados con cielo algo nublado, y la noche se mantiene en 24 grados, todavía con ambiente agradable. No aparecen probabilidades de precipitación en ningún tramo del día, aunque el norte sopla entre 23 y 31 kilómetros por hora y hacia la noche pueden aparecer ráfagas de 60 a 69.
De acuerdo con LA17, la situación en Trelew se parece bastante, aunque con un pulso térmico todavía más alto durante la tarde. La ciudad abre la jornada con 18 grados y cielo parcialmente nublado, luego sube hasta los 29 grados con condiciones algo nubladas, y baja a 25 grados durante la noche. Tampoco asoman lluvias en el pronóstico oficial, pero el viento del noroeste sostiene velocidades de 23 a 31 kilómetros por hora y deja un final del día con ráfagas también ubicadas entre 60 y 69.
Ese comportamiento deja una escena clara en el valle y la costa: el calor aprieta más durante la segunda parte del día y el alivio nocturno no llega del todo. Tanto en Madryn como en Trelew, la marca térmica se mantiene alta incluso después de la tarde, con registros de 24 y 25 grados respectivamente. Esa persistencia, combinada con viento sostenido, puede influir en actividades al aire libre, traslados y planes que suelen concentrarse cuando baja el sol.
En Comodoro Rivadavia, el martes se presenta más moderado en temperatura, pero no pierde estabilidad en el cielo. La mañana muestra 17 grados con cielo algo nublado, la tarde llega a 25 grados y la noche se acomoda en 21 grados, sin chances de lluvia en ninguna franja. El viento arranca algo más calmo, con valores de 13 a 22 kilómetros por hora por la mañana, aunque por la tarde y la noche vuelve al rango de 23 a 31, con ráfagas previstas entre 42 y 50.
En la cordillera, Esquel ofrece otro perfil dentro del mismo mapa provincial, con una mañana mucho más fresca y una amplitud térmica marcada. El día comienza con 11 grados, luego sube hasta los 24 durante la tarde y cierra en 20 grados, siempre con cielo algo nublado y sin precipitaciones pronosticadas. El viento acompaña con menor intensidad al inicio, entre 7 y 12 kilómetros por hora, luego trepa a 23 a 31 por la tarde y baja a 13 a 22 por la noche, con ráfagas de 42 a 50 en el tramo vespertino.
La comparación entre las cuatro ciudades deja una diferencia nítida entre el este y el oeste de la provincia. Trelew aparece con la temperatura más alta del día, con 29 grados, seguida por Puerto Madryn con 27, mientras Comodoro Rivadavia y Esquel quedan en 25 y 24 grados. A la vez, las ráfagas más fuertes se concentran sobre el final del día en la costa y el valle, donde Madryn y Trelew muestran el rango más intenso del parte oficial.
Otro punto común del pronóstico pasa por la ausencia total de lluvias, un dato que se repite sin matices en las cuatro localidades. El Servicio Meteorológico Nacional marca 0% de probabilidad de precipitación en mañana, tarde y noche para cada ciudad incluida en el reporte. Esa estabilidad ordena una jornada seca, con nubosidad baja o moderada, pero no elimina el peso del viento como variable capaz de alterar la sensación térmica y las condiciones de circulación.
Con ese panorama, el martes deja un combo bastante reconocible para la región: calor en ascenso, nubes sin amenaza de agua y viento con más presencia cuando termina el día. La costa y el valle empujan las temperaturas más altas, mientras la cordillera conserva un arranque fresco antes del repunte vespertino. El dato práctico del pronóstico no pasa por la lluvia, sino por cómo el viento acompaña el cierre de la jornada en ciudades donde el termómetro seguirá arriba incluso durante la noche.




