El gobernador de Chubut, Ignacio «Nacho» Torres, anunció que la provincia avanza en el diseño de un plan de asistencia financiera orientado a reducir los niveles de morosidad que afectan a los trabajadores estatales
El programa busca frenar el endeudamiento crónico generado por el uso de plásticos, permitiendo un desahogo en las economías familiares mediante la intervención de la banca pública y entidades privadas.
Un salvataje contra «la bola de nieve financiera»
El mandatario provincial describió con preocupación la realidad que atraviesan miles de empleados públicos, quienes frente a la pérdida de liquidez financiera recurren de forma constante al financiamiento básico de sus plásticos. “Muchos pagan el mínimo sistemáticamente y eso genera una bola de nieve financiera que te asfixia”, graficó Torres al explicar los motivos que impulsaron al Ejecutivo a buscar una salida técnica a la problemática.
La gravedad de la situación motivó gestiones de carácter urgente. El Gobierno ya concretó reuniones con directivos del Banco Nación y planifica mesas de trabajo conjuntas con las autoridades del Banco del Chubut y el Ministerio de Economía provincial. El objetivo principal es estructurar un esquema que contemple tasas más blandas o incluso alcanzar la tasa cero, lo que requerirá una erogación de fondos públicos para subsidiar los intereses y la extensión de los plazos de cancelación.
El impacto del endeudamiento en el salario estatal
La urgencia del plan radica en el alto porcentaje de afectación que registran los ingresos de los agentes de la administración pública a causa de los compromisos financieros. Según datos preliminares del Gobierno, existen situaciones extremas en las que el cobro mensual se ve reducido de forma drástica. “Hay casos que al cobrar el salario las deudas se llevan el 70 u 80% y eso le complica la vida a muchos chubutenses», alertó el gobernador.
Frente a este escenario, Torres insistió en la necesidad de abordar el programa con rigurosidad técnica para no comprometer el equilibrio fiscal. La iniciativa se complementa con la política salarial de la provincia, que busca sostener el poder adquisitivo frente al Índice de Precios al Consumidor (IPC). En ese sentido, ratificó el funcionamiento de las mesas técnicas paritarias para los sectores de salud, seguridad y educación.
Responsabilidad de gestión frente a promesas incumplidas
Al defender la viabilidad de las medidas económicas, el titular del Ejecutivo chubutense tomó distancia de las políticas implementadas por administraciones previas en la provincia. Torres enfatizó que los acuerdos salariales alcanzados se diseñan en función de las posibilidades reales de recaudación del Estado para evitar el retraso en el pago de los haberes mensuales.
“No voy a hacer lo que hizo el gobernador anterior de prometer cosas que no se pueden cumplir y después padecemos meses sin cobrar”, disparó el mandatario provincial. El referente de la gobernación concluyó su análisis marcando una línea de gestión austera y previsible para los próximos meses: “No es momento para demagogia ni para populismo; es momento para gobernar con responsabilidad y para eso me eligieron”.
