El Presidente había prometido que en agosto de 2026 la inflación llegaría a 0%, pero en su discurso en la CPAC de Hungría sorprendió con un nuevo pronóstico: «Sobre el final de nuestro mandato, en este primer mandato, la terminaremos por exterminar». Es decir, recién en diciembre de 2027. Un año de diferencia sin explicación.
El gran estandarte de la administración Javier Milei es, sin dudas, la desaceleración de la inflación. La interanual que recibió en diciembre de 2023 de 211,4% y la última de febrero bajó a 32,4%. Entusiasmado, el Presidente llegó a vaticinar que en agosto de este año empezaría con un 0%. Ese objetivo parece complicarse después de nueve meses de pequeñas subas.
El nuevo pronóstico en Hungría
Este sábado en Hungría, durante su discurso en la CPAC, el encuentro de la derecha internacional, sorprendió al dar un pronóstico diferente para el fin de la inflación. «Gracias a nuestra política que logramos sacar el país a flote. Pasamos a una inflación que está en torno al 30% y probablemente sobre el final de nuestro mandato, en este primer mandato, la terminaremos por exterminar «, afirmó.
La afirmación sorprendió a propios y extraños. Significa un cambio en su pronóstico. De agosto del 2026, ahora dice que será a fines de su mandato, en diciembre de 2027. Un año de diferencia. No explicó por qué demoraría ese tiempo. Tampoco admitió que ya no será en agosto.
El discurso completo en la CPAC
«Buenas tardes a todos, es para mí un verdadero gusto estar aquí en Hungría, siendo el primer presidente de Argentina en estar por primera vez en este hermoso país», comenzó en su discurso. Rápidamente, Milei remarcó su sintonía ideológica con Orbán: «Una nación con la que compartimos el amor por las ideas de la libertad y con cuyo Primer Ministro, Viktor Orbán, nos une una fraternidad personal y un sentimiento de admiración mutua».
Batalla cultural y crítica a Europa
Las palabras del Presidente se dirigieron a la batalla cultural y la reestructuración del panorama geopolítico, con fuertes tensiones como la guerra en Medio Oriente. «Hoy vengo a hablarles de un concepto troncal de nuestra gestión de gobierno que, si bien hemos puesto en acción desde el primer momento, tan solo hemos puesto en palabras recientemente. Hablo, ni más ni menos, de la moral como política de Estado», resaltó.
Sobre la reconfiguración del orden global, Milei analizó el rol de Europa y puso el foco sobre sus «malas decisiones». «Europa, por el contrario, llevan décadas tomando la matriz decisoria opuesta, tal como sucedía en Argentina, aunque a otro ritmo: primero analizan lo que le conviene al político o al burócrata, después lo que es económicamente eficiente y, por último, analizan lo que es moralmente correcto», explicó.
Inmigración y apoyo a Orbán
Sobre la inmigración, destacó la decisión de Orbán de «pararse frente a toda la Europa bien pensante, de decir lo que nadie quería oír: que Occidente estaba en peligro, que Europa se estaba suicidando, que la inmigración masiva sin control no era un acto de generosidad sino un acto de irresponsabilidad con sus propios pueblos».
«Dentro de pocas semanas, el pueblo húngaro volverá a pronunciarse, hoy más que nunca debemos tener en claro qué es lo que está verdaderamente en juego. Lo que Hungría defina tendrá eco en toda Europa porque, cuando una nación se mantiene en pie frente a las presiones de la corrección política, les muestra a otros países que también es posible resistir y vencer», sentenció.




