El mandatario argentino desembarca en Estados Unidos con una agenda de alto voltaje: la cumbre «Escudos de las Américas» con Donald Trump y el «Argentina Week» para seducir inversores. En la valija, las reformas laboral y de Glaciares, aunque ambas enfrentan cuestionamientos judiciales y demoras. La foto con los gobernadores, su mejor carta para mostrar gobernabilidad.
El presidente Javier Milei aterrizó en Estados Unidos con una mochila cargada de expectativas y desafíos. En apenas cinco días, el libertario buscará consolidarse como un líder regional ante los ojos de Donald Trump y, al mismo tiempo, convencer a los tiburones de Wall Street de que la Argentina es el nuevo paraíso de las inversiones. La gira, que incluye la cumbre «Escudos de las Américas» en Miami y el «Argentina Week» en Nueva York, es una apuesta total del Presidente para mostrar su alineamiento con Washington y la solidez de su gestión. Según Noticias Argentinas.
En la primera parada, Milei se reunirá con Trump y otros 10 líderes latinoamericanos en un foro ideado por el republicano para «promover la libertad, la seguridad y la prosperidad» en la región. Allí, el argentino deberá exhibir su distancia con China, un socio comercial clave pero también un objetivo geopolítico de la Casa Blanca. La foto junto al expresidente estadounidense será la postal que Milei quiere para mostrarse como el alumno estrella de la nueva derecha global.
El «Argentina Week»: la vidriera de las reformas (con trabas) que Milei quiere vender al mundo
La segunda parada de la gira es, quizás, la más importante para el futuro económico del país. El «Argentina Week» en Nueva York pondrá a Milei frente a los ejecutivos de los fondos de inversión más poderosos del planeta. Su misión: explicar que las leyes que consiguió en sesiones extraordinarias (la reforma laboral y la media sanción de la ley de Glaciares) tienen la capacidad de atraer inversiones y generar empleo.
El problema es que ambas normas enfrentan cuestionamientos y demoras. La reforma laboral ya tiene un amparo de la CGT por inconstitucionalidad, que objetó los artículos que traspasan la Justicia Nacional del Trabajo a la órbita de la Ciudad. La pelea judicial recién empieza y terminará en la Corte Suprema. La ley de Glaciares, por su parte, recién tendrá audiencias públicas el 25 y 26 de marzo, con dictamen y debate en el recinto recién en abril. Los tiempos se complican y las dudas de los inversores, también.
La carta de los gobernadores: Milei muestra respaldo político para disipar dudas
Para contrarrestar las incógnitas, Milei llevará a Nueva York una foto que vale más que mil palabras: la de 10 gobernadores que lo acompañarán en los paneles de la Argentina Week. Marcelo Orrego (San Juan), Raúl Jalil (Catamarca), Carlos Sadir (Jujuy), Gustavo Sáenz (Salta) y Claudio Vidal (Santa Cruz) expondrán sobre minería estratégica y minerales críticos. Otros cinco mandatarios (Neuquén, Río Negro, Mendoza, Chubut y Corrientes) harán lo propio en el panel de Vaca Muerta y energías renovables.
Con esa foto, Milei busca demostrar que su gobierno tiene respaldo federal y solidez política, más allá de las peleas en el Congreso y los amparos judiciales. La imagen de los gobernadores junto al Presidente en Wall Street es el mensaje que el libertario quiere enviar a los inversores: «Acá hay un plan de gobierno con futuro y con apoyo de las provincias».
El sueño del «crecimiento como pedo de buzo» y la realidad de una economía que no termina de despegar
Milei llega a Estados Unidos en un momento clave. Necesita mostrar que la economía puede crecer, que los salarios recuperarán poder adquisitivo y que la generación de empleo será una realidad constante. «La economía crecerá como pedo de buzo», llegó a decir el Presidente, en una de sus frases más pintorescas.
Pero los números, por ahora, no lo acompañan del todo. La industria sigue en caída, la inflación no termina de ceder y las reformas estructurales avanzan con lentitud. En ese contexto, la gira norteamericana es una oportunidad para cambiar la narrativa y mostrar que, pese a las dificultades, el rumbo es el correcto. El éxito del viaje se medirá en dólares, en inversiones y en la capacidad de Milei para convencer a los escépticos de que la Argentina de hoy es un país confiable. El mundo mira. El Presidente habla.




