Seguridad nacional: el ICE priorizará la protección del Mundial sobre las deportaciones.
Ante la inminente llegada del Mundial de Fútbol 2026, que se celebrará de manera conjunta entre Estados Unidos, México y Canadá, el gobierno estadounidense ha definido una estrategia clara en cuanto al manejo de sus fuerzas de seguridad. Tom Homan, designado como el «zar de la frontera» de la Casa Blanca, confirmó que el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) enfocará sus recursos exclusivamente en garantizar la seguridad nacional y la protección del evento, postergando las tareas rutinarias de aplicación de leyes migratorias.
El foco en la prevención de riesgos
En declaraciones difundidas este sábado, Homan fue contundente al señalar que la prioridad de la agencia durante el torneo no será la detención de personas por su situación migratoria irregular. «Tenemos una responsabilidad de seguridad nacional que vamos a llevar a cabo», explicó el funcionario, remarcando que el objetivo principal es mantener el evento a salvo de amenazas mayores. De esta manera, el ICE blindará sus capacidades operativas para la prevención de riesgos y la logística de protección necesaria para un evento de escala global.
No obstante, el «zar de la frontera» aclaró que la condición migratoria no otorgará una inmunidad absoluta ante potenciales amenazas. Homan advirtió que, en caso de detectarse un riesgo real para la seguridad del torneo, el estatus legal de un individuo sí será tomado en cuenta. «Si encontramos un problema de seguridad nacional y este involucra a un extranjero ilegal, por supuesto que vamos a tomar medidas al respecto», sentenció, dejando en claro que la seguridad del público y el orden del torneo son la única prioridad innegociable.
Contexto de tensión migratoria
Esta decisión se produce en un clima de alta sensibilidad sobre las políticas migratorias en Estados Unidos. Recientemente, la organización World Press Photo otorgó el premio a la «Mejor Imagen del Año» a la fotógrafa Carol Guzy, por una captura titulada «Separados por hielo». La imagen, que documenta el desgarrador momento en que una familia de migrantes ecuatorianos es separada por agentes del ICE, ha vuelto a poner en el centro del debate público el impacto humano de las políticas migratorias en el país.
El anuncio de Homan busca, en este marco, desvincular la logística de seguridad del Mundial de las tareas de deportación que han generado fuertes críticas internacionales. Mientras tanto, el país se prepara para recibir a miles de visitantes extranjeros, bajo un operativo que, por lo pronto, priorizará la vigilancia de amenazas externas sobre la persecución migratoria interna.
